ELIGE BIEN
La eleccin de carrera es el ms importante
problema que tiene que abordar un joven. Con razn se afirma que todo el
porvenir de un hombre depende de dos o tres s, dos o tres no que da un joven
entre los quince y los veinte aos.
La mayor parte de los jvenes, por desgracia, no enfocan seriamente este
problema, o al menos no lo toman desde el punto de vista cristiano. Muchos se
deciden a ser ingenieros, o mdicos, porque les gusta ms, o porque estas
carreras dan ms dinero. Escogen leyes o comercio porque son ms fciles y
les dejan ms tiempo. Siguen las carreras industriales porque se ven
menos concurridas todava y tienen ms porvenir econmico. Del mismo modo,
despus, se casaran porque s, porque les gusta, porque tienen gana. El gusto,
la gana, el porvenir econmico, son de ordinario los factores decisivos. Pero,
hay acaso otros elementos que tomar en consideracin?, se preguntarn
sorprendidos quienes hayan tomado este libro entre sus manos. S. Hay
otro punto de vista que es el fundamental para un cristiano: la voluntad de Dios
sobre m.
Los padres de familia y los amigos rara vez ofrecen una verdadera ayuda, pues
ellos tampoco eligieron de otra manera. Sus consejos insistirn de
ordinario en los mismos aspectos en que se haban fijado ya los jvenes:
inters econmico, porvenir, brillo, posibilidades en la vida social de su
ambiente. Y as se va formando un criterio que prescinde con toda naturalidad
de Dios; ms an, que se extraara profundamente que una consideracin
sobrenatural pretendiera intervenir en un asunto aparentemente tan humano.
Y, sin embargo, de una buena eleccin de carrera, hecha con criterio
sobrenatural, depender en gran parte la felicidad o desgracia de la vida.
La paz de la conciencia, la alegra de corazn; o bien turbaciones, tristezas,
desfallecimientos, sern el premio o el castigo de una eleccin bien o mal
hecha.
Muchos son los que se lamentan amargamente por estar donde no deben.
Malhumorados, neurastnicos o neurticos, reniegan de su ligereza
imperdonable. Quisieran volver atrs... pero muchas veces es tarde y no pueden
recomenzar el camino.
La eternidad misma est comprometida en este problema de una buena eleccin de
vida. La eternidad depende dc la muerte... la muerte de la vida... la vida misma
depende, en cuanta parte de la carrera. Se sigue, pues, de cun capital
importancia sea considerar maduramente delante de Dios el estado que deba
seguir.
Juan Enrique Newman, puesto en una de las encrucijadas ms trascendentes de su
vida, escribi este hermoso pensamiento: Guame, luz bondadosa. No te pido
que me ilumines toda la senda, pero ilumname paso a paso. T sabes, Seor,
que nunca he pecado contra la luz. Pecar contra la luz es negarse a
seguir el destello de su propia conciencia que muestra a cada cual su camino en
la vida.
Joven que ests abocado al problema de elegir: no peques contra la luz. Pdele
a Dios esa luz, desala; y alcanzada sigue tras ella, como los Magos siguieron
la estrella que los llev hasta Jess en el portal de Beln