ANNOTACIONES PARA TOMAR ALGUNA INTELIGENCIA EN LOS
EXERCICIOS SPIRITUALES QUE SE SIGUEN, Y PARA AYUDARSE, ASI EL QUE LOS HA DE DAR, COMO EL
QUE LOS HA DE RESCIBIR.
1ª anotación. La primera anotación es, que por este nombre, ejercicios
espirituales, se entiende todo modo de examinar la consciencia, de meditar, de contemplar,
de orar vocal y mental, y de otras espirituales operaciones, según que adelante se dirá.
Porque así como el pasear, caminar y correr son ejercicios corporales; por la misma
manera, todo modo de preparar y disponer el ánima para quitar de sí todas las afecciones
desordenadas y, después de quitadas, para buscar y hallar la voluntad divina en la
disposición de su vida para la salud del ánima, se llaman ejercicios espirituales. 
[2] 2ª La segunda es, que la persona que da a otro modo y orden para meditar o
contemplar, debe narrar fielmente la historia de la tal contemplación o meditación,
discurriendo solamente por los puntos con breve
o sumaria declaración; porque la persona que contempla, tomando el fundamento
verdadero de la historia, discurriendo y racionando por sí mismo, y hallando alguna cosa
que haga un poco más declarar o sentir la historia, quiera por la raciocinación propia,
quiera sea en cuánto el entendimiento es iluminado por la virtud divina, es de más gusto
y fruto espiritual, que si el que da los ejercicios hubiese mucho declarado y ampliado el
sentido de la historia; porque no el mucho saber harta y satisface al ánima, mas el
sentir y gusta de las cosas internamente.
[3] 3ª La tercera: como en todos los ejercicios siguientes espirituales usamos
de los actos del entendimiento discurriendo y de los de la voluntad afectando; advertimos
que en los actos de la voluntad, cuando hablamos vocalmente o mentalmente con Dios nuestro
Señor o con sus santos, se requiere de nuestra parte mayor reverencia, que cuando usamos
del entendimiento entendiendo.
[4] 4ª La cuarta: dado que para los ejercicios siguientes se toman cuatro
semanas, por corresponder a
Cuatro partes en que se dividen los ejercicios; es a saber, a la primera, que
es la consideración y
contemplación de los pecados; la 2ª es la vida de Chisto nuestro Señor hasta
el día de ramos inclusive; la 3ªla pasión de Chisto nuestro Señor; la 4ª la
resurrección y ascensión, poniendo tres modos de orar: también , no se entienda que
cada semana tenga de necesidad siete o ocho días en sí. Porque como acaece que en la
primera semana unos son más tardos para hallar lo que buscan, es a saber, contrición,
dolor, lágrimas por
sus pecados; asimismo como unos sean más diligentes que otros, y más agitados
o probados de diversos espíritus; requiérese algunas veces acortar la semana, y otras
veces alargarla, y así en todas las otras semanas siguientes, buscando las cosas según
la materia subiecta; pero poco más o menos se acabarán en treinta días.
[5] 5ª La quinta: al que recibe los ejercicios mucho aprovecha entrar en ellos
con grande ánimo y liberalidad con su Criador y Señor, ofreciéndole todo su querer y
libertad, para que su divina majestad, así de su persona como de todo lo que tiene se
sirva conforme a su santísima voluntad.
[6] 6ª La sexta: el que da los ejercicios, cuando siente que al que se
ejercita no le vienen algunas mociones espirituales en su ánima, así como consolaciones
o desolaciones, ni es agitado de varios espíritus; mucho le debe interrogar cerca los
ejercicios, si los hace a sus tiempos destinados y cómo; asimismo de las adiciones, si
con diligencia las hace, pidiendo particularmente de cada cosa de estas. Habla de
consolación y desolación, núm. [316] de adiciones, núm. [73].
[7] 7ª La séptima: el que da los ejercicios, si ve al que los recibe, que
está desolado y tentado, no se haya con él duro ni desabrido, mas blando y suave,
dándole ánimo y fuerzas para adelante, y descubriéndole las astucias del enemigo de
natura humana, y haciéndole preparar y disponer para la consolación ventura.
[8] 8ª La octava: el que da los ejercicios, según la necesidad que sintiere
en el que los recibe, cerca de las desolaciones y astucias del enemigo, y así de las
consolaciones; podrá platicarle las reglas de la 1ª y 2ªsemana, que son para conocer
varios espíritus, núm. [313] y [318].

[9] 9ª La nona es de advertir, cuando el que se ejercita anda en los
ejercicios de la primera semana, si es persona que en cosas espirituales no haya sido
versado, y si es tentado grosera y abiertamente, así como mostrando impedimentos para ir
adelante en servicio de Dios nuestro Señor, como son trabajos, vergüenza y temor por la
honra del mundo, etc.; el que da los ejercicios no le platique las reglas de varios
espíritus de la
2ª semana; porque cuanto le aprovecharán las de la primera semana, le
dañarán las de la 2ª, por ser materia más sutil y más subida que podrá entender.
[10] 10ª La décima: cuando el que da los ejercicios siente al que los recibe,
que es batido y tentado debajo de especie de bien, entonces es propio de platicarle sobre
las reglas de la segunda semana ya dicha. Porque comúnmente el enemigo de natura humana
tienta más debajo de especie de bien, cuando la persona se ejercita en la vida
iluminativa, que corresponde a los ejercicios de la 2ª semana, y no tanto en la vida
purgativa, que corresponde a los ejercicios de la 1ª semana.
[11] 11ª La undécima: al que toma ejercicios en la 1ª semana, aprovecha que
no sepa cosa alguna de lo que ha de hacer en la 2ª semana; mas que así trabaje en la 1ª
para alcanzar la cosa que busca, como si en la 2ª
ninguna buena esperase hallar.
[12] 12ª La duodécima: el que da los ejercicios, al que los recibe ha de
advertir mucho, que como en cada uno de los cinco ejercicios o contemplaciones, que se
harán cada día, ha de estar por una hora, así procure siempre que el ánimo quede harto
en pensar que a estado una entera hora en el ejercicio, y antes más que
menos. Porque el enemigo no poco suele procurar de hacer acortar la hora de la
tal contemplación,
meditación o oración.
[13] 13ª La decimotercera: asimismo es de advertir, que como en el tiempo de
la consolación es fácil y leve estar en la contemplación la hora entera, así en el
tiempo de la desolación es muy difícil cumplirla; por tanto, la persona que se ejercita,
por hacer contra la desolación y vencer las tentaciones, debe siempre estar alguna cosa
más de la hora cumplida; porque no sólo se avece a resistir al adversario, mas aún a
derrocarle.
[14] 14ª La decimacuarta: el que los da, si ve al que los recibe, que anda
consolado y con mucho fervor, debe prevenir que no haga promesa ni voto alguno
inconsiderado y precipitado; y cuánto más le conociere de ligera condición, tanto más
le debe prevenir y admonir; porque dado que justamente puede mover uno a
otro a tomar religión, en la cual se entiende hacer voto de obediencia,
pobreza y castidad; y dado que la buena obra que se hace con voto es más meritoria que la
que se hace sin él; mucho debe de mirar la propia condición y subiecto, y quinta ayuda o
estorbo podrá hallar en cumplir la cosa que quisiese prometer.
[15] 15ª La décima quinta: el que da los ejercicios no debe mover al que los
recibe más a pobreza ni a promesa, que a sus contrarios, ni a un estado o modo de vivir,
que a otro. Porque, dado que fuera de los ejercicios lícita y meritoriamente podamos
mover a todas personas, que probablemente tengan subiecto, para elegir continencia,
virginidad, religión y toda manera de perfección evangélica; tambien, en los tales
ejercicios
espirituales, más conveniente y mucho mejor es, buscando la divina voluntad,
que el mismo Criador y Señor se comunique a la su ánima devota, abrazándola en su amor
y alabanza y disponiéndola por la vía que mejor podrá servirle adelante. De manera que
el que los da no se decante ni se incline a la una parte ni a la otra; mas estando en
medio, como un peso, deje de inmediato obrar al Criador con la criatura, y a la criatura
con su Criador y Señor.
[16] 16ª La décima sexta: para lo cual, es a saber, para que el Criador y
Señor obre más ciertamente en la su criatura, si por ventura la tal ánima está
afectada y inclinada a una cosa desordenadamente, muy conveniente es moverse, poniendo
todas sus fuerzas, para venir al contrario de lo que está mal afectada;
así como si está afectada para buscar y haber un oficio o beneficio, no por
el honor y gloria de Dios nuestro Señor, ni por la salud espiritual de las ánimas, mas
por sus propios provechos y intereses temporales, debe afectares al contrario, instando en
oraciones y otros ejercicios espirituales, y pidiendo a Dios nuestro Señor el contrario,
es a saber, que ni quiere el tal oficio o beneficio ni otra cosa alguna, si su divina
majestad, ordenando sus deseos, no le mudare su afección primera; de manera que la causa
de
desear o tener una cosa o otra sea sólo servicio, honra y gloria de la su
divina majestad.
[17] 17ª La décima séptima: mucho aprovecha, el que da los ejercicios, no
queriendo pedir ni saber los propios pensamientos ni pecados del que los recibe, ser
informado fielmente de las varias agitaciones y pensamientos, que los varios espíritus le
traen; porque, según el mayor o menor provecho, le puede dar algunos espirituales
ejercicios convenientes y conformes a la necesidad de la tal ánima así agitada.

[18] 18ª La décima octava: según la disposición de las personas que quieren
tomar ejercicios espirituales, es a saber, según que tienen edad, letras o ingenio, se
han de aplicar los tales ejercicios; porque no se den a quien es rudo, o de poca
complexión, cosas que no pueda descansadamente llevar y aprovecharse con ellas.
Asimismo, según que se quisieren disponer, se debe de dar a cada uno, porque
más se pueda ayudar y aprovechar. Por tanto, al que se quiere ayudar para se instruir y
para llegar hasta cierto grado de contentar a su ánima, se puede dar el examen
particular, núm. [24], y después el examen general, núm. [32];juntamente por media hora
a la mañana el modo de orar sobre los mandamientos, pecados mortales, etc.,
núm. [238], recomendándole también la confesión de sus pecados de ocho en
ocho días, y si puede tomar el sacramento de quince en quince, y si se afecta mejor de
ocho en ocho. Esta manera es más propia para personas más rudas o sin letras,
declarándoles cada mandamiento, y así de los pecados mortales, preceptos de la Iglesia,
cinco sentidos, y obras de misericordia. Asimismo, si el que da los ejercicios viere al
que los recibe ser de poco subiecto o de poca capacidad natural, de quien no se espera
mucho fruto; más
conveniente es darle algunos de estos ejercicios leves, hasta que se confiese
de sus pecados; y después, dándole algunos exámenes de conciencia, y orden de confesar
más a menudo que solía, para se conservar en lo que ha ganado, no proceder adelante en
materias de elección, ni en otros algunos ejercicios, que están fuera de la primera
semana; mayormente cuando en otros se puede hacer mayor provecho, faltando tiempo
para todo.
[19] 19ª La diecinueve: al que estuviere embarazado en cosas públicas o
negocios convenientes, quiera letrado o ingenioso, tomando una hora y media para se
ejercitar, platicándole para qué es el hombre criado, e le puede dar asimismo por
espacio de media hora el examen particular, y después el mismo general, y
modo de confesar y tomar el sacramento, haciendo tres días cada mañana por
espacio de una hora la meditación del 1º, 2º y 3º pecado, núm. [45]; después, otros
tres días, a la misma hora la meditación del proceso de los pecados, núm. [55];
después, por otros tres días, a la misma hora haga de las penas que corresponden a los
pecados, núm. [65]; dándole en todas tres meditaciones las diez adicciones, núm. [73],
llevando el mismo discurso por los misterios de Cristo nuestro Señor, que
adelante y a la larga en los mismos ejercicios se declara.
[20] 20ª La vigésima: al que es más desembarazado y que en todo lo posible
desea aprovechar, dénsele todos los ejercicios espirituales por la misma orden que
proceden; en los cuales, por vía ordenada, tanto más se aprovechará, cuanto más se
apartare de todos amigos y conocidos y de toda solicitud terrena; así como mudándose de
la casa donde moraba, y tomando otra casa o cámara, para habitar en ella cuanto más
secretamente pudiere; de manera que en su mano sea cada día a misa y a vísperas, sin
temor que sus conocidos le hagan impedimento. Del cual apartamiento se siguen tres
provechos principales, entre otros muchos: el primero es, que en apartarse hombre de
muchos amigos y conocidos y, asimismo, de muchos negocios no bien ordenados, por servir y
alabar a Dios nuestro Señor, no poco merece delante su divina majestad; el segundo,
estando así apartado, no teniendo el entendimiento partido en muchas cosas, mas poniendo
todo el cuidado en sola una, es a saber, en servir a su Criador, y aprovechar a su propia
ánima, usa de sus potencias naturales más libremente, para buscar con diligencia lo que
tanto desea; el 3, cuanto más nuestra ánima se halla sola y apartada, se hace más apta
para se acercar y llegar a su Criador y Señor; y cuánto más así se allega, más se
dispone para recibir gracias y dones de la su divina y suma bondad.

TITULO
[21] EXERCICIOS ESPIRITUALES PARA VENCER A SÍ MISMO Y ORDENAR SU VIDA, SIN
DETERMINARSE POR AFFECCION ALGUNA QUE DESORDENADA SEA.
PROSUPUESTO
[22] Para que así el que da los ejercicios espirituales, como el que los
recibe, más se ayuden y se aprovechen: se ha de presuponer que todo buen cristiano ha de
ser más pronto a salvar la proposición del próximo, que a condenarla; y si no la puede
salvar, inquiera cómo la entiende, y, si mal la entiende, corríjale con amor; y si no
basta, busque todos los medios convenientes para que, bien entendiéndola, se salve.
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PRIMERA-SEMANA
[23] PRINCIPIO Y FUNDAMENTO.
El hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro
Señor y, mediante esto, salvar su ánima; y las otras cosas sobre la haz de la tierra son
criadas para el hombre, y para que le ayuden en la prosecución del fin para que es
criado. De donde se sigue, que el hombre tanto ha de usar de ellas, cuanto le ayudan para
su fin, y tanto debe quitarse de ellas, cuanto para ello le impiden. Por lo cual es
menester hacernos indiferentes a todas las cosas criadas, en todo lo que es concedido a la
libertad de nuestro libre
albedrío, y no le está prohibido; en tal manera, que no queramos de nuestra
parte más salud que
enfermedad, riqueza que pobreza, honor que deshonor, vida larga que corta, y
por consiguiente en todo lo demás; solamente deseando y eligiendo lo que más nos conduce
para el fin que somos criados.
[24] EXAMEN PARTICULAR Y COTIDIANO: CONTIENE EN SI TRES TIEMPOS Y DOS VECES
EXAMINARSE. El primer tiempo es, que a la mañana, luego en levantándose, debe el hombre
proponer de guardarse con diligencia de aquel pecado particular o defecto, que se quiere
corregir y enmendar.
[25] El segundo, después de comer, pedir a Dios nuestro Señor lo que hombre
quiere, es a saber, gracia para acordarse cuántas veces a caído en aquel pecado
particular o defecto, y para se enmendar adelante; y consecuentemente haga el primer
examen, demandando cuenta a su ánima de aquella cosa propósito y particular, de la cual
se quiere corregir y enmendar, discurriendo de hora en hora o de tiempo en tiempo,
comenzando desde la hora que se levantó hasta la hora y punto del examen presente; y haga
en la primera línea de la g = tantos puntos cuantos a incurrido en aquel pecado
particular o defecto; y después proponga de nuevo de enmendarse hasta el segundo examen
que hará.
[26] El tercero tiempo, después de cenar se hará el 2 examen, asimismo de
hora en hora, comenzando desde el primer examen hasta el 2 presente, y haga en la 2ª
línea de la misma g = tantos puntos cuantas veces a incurrido en aquel particular pecado
o defecto.
[
27] SIGUENSE 4 ADDICIONES PARA MAS PRESTO
QUITAR AQUEL PECADO O DEFECTO PARTICULAR.
1ª adicción. La primera adicción es, que cada vez que el hombre cae en aquel
pecado o defecto particular, ponga la mano en el pecho, doliéndose de haber caído; lo
que se puede hacer aun delante muchos, sin que sientan lo que hace.
[28] 2ª La 2ª: como la primera línea de la g = significa el primer examen, y
la 2ª línea el 2º examen, mire a la noche si hay enmienda de la primera línea a la
2ª, es a saber, del primer examen al 2º.
[29] 3ª La 3ª: conferir el segundo día con el primero, es a saber, los dos
exámenes del día presente con los otros dos exámenes del día pasado, y mirar si de un
día para otro se a enmendado.
[30] 4ª La 4ª adicción: conferir una semana con otra, y mirar si se a
enmendado en la semana presente de la primera pasada.
[31] Nota. Es de notar, que la primera g = grande, que se sigue, significa el
domingo; la segunda más pequeña, el lunes; la tercera, el martes; y así consecuente.

[32]
EXAMEN GENERAL DE CONSCIENCIA PARA LIMPIARSE Y PARA MEJOR SE CONFESAR.
Presupongo ser tres pensamientos en mí, es a saber, uno propio mío, el cual
sale de mi mera libertad y querer; y otros dos, que vienen de fuera: el uno que viene del
buen espíritu y el otro del malo.
[33] DEL PENSAMIENTO.
1ª Hay dos maneras de merecer en el mal pensamiento que viene de fuera,
verbigracia, viene un pensamiento de cometer un pecado mortal, al cual pensamiento resisto
impromptu y queda vencido.
[34] 2ª La 2ª manera de merecer es, cuando me viene aquel mismo mal
pensamiento, y yo le resisto, y tórname a venir otra y otra vez, y yo siempre resisto,
hasta que el pensamiento va vencido; y esta 2ª manera es de más merecer que la primera.
[35] Venialmente se peca, cuando el mismo pensamiento de pecar mortalmente
viene, y el hombre le da oído, haciendo alguna mórula o recibiendo alguna delectación
sensual, o donde haya alguna negligencia en lanzar al tal pensamiento.
[36] 1ª Hay dos maneras de pecar mortalmente: la primera es, cuando el hombre
da consentimiento al mal pensamiento, para obrar luego, así como a consentido, o para
poner en obra si pudiese.
[37] 2ª La segunda manera de pecar mortalmente es cuando se pone en acto aquel
pecado, y es mayor por tres razones: la primera, por mayor tiempo, la segunda por mayor
intensión, la tercera por mayor daño de las dos personas.
[38] DE LA PALABRA.
No jurar ni por Criador ni por criatura, si no fuere con verdad, necesidad y
reverencia; necesidad entiendo, no cuando se afirma con juramento cualquiera verdad, mas
cuando es de algún momento cerca el provecho del ánima o del cuerpo o de bienes
temporales. Entiendo reverencia, cuando en el nombrar de su
Criador y Señor, considerando, acata aquel honor y reverencia debida.
[39] Es de advertir que dado que en el vano juramento pecamos más jurando por
el Criador que por la criatura, es más difícil jurar debidamente con verdad, necesidad y
reverencia por la criatura que por el Criador, por las razones siguientes. 1ª La primera:
cuando nosotros queremos jurar por alguna criatura, en
aquel querer nombrar la criatura, no nos hace ser tan atentos ni advertidos
para decir la verdad, o para afirmarla con necesidad, como en el querer nombrar al Señor
y Criador de todas las cosas. 2ª La segunda es que en el jurar por la criatura no tan
fácil es de hacer reverencia y acatamiento al Criador, como jurando y nombrando el mismo
Criador y Señor; porque el querer nombrar a Dios nuestro Señor trae consigo más
acatamiento y reverencia, que el querer nombrar la cosa criada. por tanto, es más
concedido a los perfectos
jurar por la criatura, que a los imperfectos; porque los perfectos, por la
asidua contemplación y
iluminación del entendimiento, consideran, meditan y contemplan más ser Dios
nuestro Señor en cada criatura, según su propia esencia, presencia y potencia; y así en
jurar por la criatura son más aptos y dispuestos para hacer acatamiento y reverencia a su
Criador y Señor, que los imperfectos. 3ª La tercera es, que en el asiduo jurar por la
criatura se ha de temer más la idolatría en los imperfectos que en los
perfectos.
[40] No decir palabra ociosa, la cual entiendo, cuando ni a mí ni a otro
aprovecha, ni a tal intención se ordena. De suerte que en hablar para todo lo que es
provecho, o es intención de aprovechar al ánima propia o ajena, al cuerpo o a bienes
temporales, nunca es ocioso; ni por hablar alguno en cosas que son fuera de su estado,
así como si un religioso habla de guerras o mercancías. Mas en todo lo que está dicho
hay mérito
en bien ordenar, y pecado en el mal enderezar o en vanamente hablar.
[41] No decir cosa de infamar o murmurar; porque si descubro pecado mortal que
no sea público, peco mortalmente; si venial, venialmente; y si defecto, muestro defecto
propio. y siendo la intención sana, de dos
maneras se puede hablar del pecado o falta de otro. 1ª manera. La primera:
cuando el pecado es público, así como de una meretriz pública, y de una sentencia dada
en juicio, o de un público error, que inficiona las ánimas que conversa. 2ª Segundo,
cuando el pecado cubierto se descubre a alguna persona para que ayude al que está en
pecado a levantarle; teniendo tambien algunas conjeturas o razones probables que le podrá
ayudar. 
[42] DE LA OBRA.
Tomando por obieto los diez mandamientos y los preceptos de la Iglesia y
recomendaciones de los superiores, todo lo que se pone en obra contra alguna de estas tres
partes, según mayor o menor calidad, es mayor o menor pecado. Entiendo recomendaciones de
superiores, así como bullas de cruzadas y otras indulgencias, como por paces, confesando
y tomando el santísimo sacramento; porque no poco se peca entonces, en ser causa o en
hacer contra tan pías exhortaciones y recomendaciones de nuestros mayores.
[43]
MODO DE HACER EL EXAMEN GENERAL, Y CONTIENE EN SI CINCO PUNCTOS.
1ºpuncto. El primer punto es dar gracias a Dios nuestro Señor por los
beneficios recibidos. 2º El 2º: pedir gracia para conocer los pecados, y lanzarlos. 3º
El 3º: demandar cuenta al ánima desde la hora que se levantó hasta el examen presente,
de hora en hora o de tiempo en tiempo; y primero, del pensamiento; y después de la
palabra y después, de la obra; por la misma orden que se dijo en el examen particular.
4º El
4º: pedir perdón a Dios nuestro Señor de las faltas. 5º El 5º: proponer
enmienda con su gracia. Pater noster.
[44] CONFESSION GENERAL CON LA COMUNION.
En la general confesión, para quien voluntaria la quisiere hacer, entre otros
muchos, se hallarán tres provechos para aquí. 1º El primero: dado que quien cada un
año se confiesa no sea obligado de hacer confesión general, haciéndola hay mayor
provecho y mérito, por el mayor dolor actual de todos pecados y malicias de toda su vida.
2º El segundo: como en los tales ejercicios espirituales se conocen más interiormente
los pecados y la malicia de ellos, que en el tiempo que el hombre no se daba así a las
cosas internas, alcanzando ahora más conocimiento y dolor de ellos, habrá mayor provecho
y mérito que antes hubiera. 3º El tercero es consecuente que estando más bien confesado
y dispuesto, se halla más apto y
más aparejado para recibir el santísimo sacramento; cuya recepción no
solamente ayuda para que no caiga en pecado, mas aún para conservar en aumento de gracia;
la cual confesión general se hará mejor inmediata después de los ejercicios de la
primera semana.
[45] PRIMER EXERCICIO ES MEDITACION CON LAS TRES POTENCIAS SOBRE EL 1º, 2º Y
3ºPECADO; CONTIENE EN SI, DESPUES DE UNA ORACION PREPARATORIA Y DOS
PREAMBULOS, TRES PUNTOS PRINCIPALES Y UN COLOQUIO.
[46] Oración. La oración preparatoria es pedir gracia a Dios nuestro Señor,
para que todas mis intenciones,
acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su
divina majestad.
[47] 1º preámbulo. El primer preámbulo es composición viendo el lugar.
Aquí es de notar, que en la contemplación o meditación visible, así como contemplar a
Cristo nuestro Señor, el cual es visible, la composición será ver con la vista de la
imaginación el lugar corpóreo, donde se halla la cosa que quiero contemplar. Digo el
lugar corpóreo, así como un templo o monte, donde se halla Jesús Cristo o nuestra
Señora, según lo que quiero contemplar. En la invisible, como es aquí de los pecados,
la composición será ver con la vista imaginativa y considerar mi ánima ser encarcelada
en este cuerpo corruptible y todo el
en este valle como desterrado; entre brutos animales. digo todo el compuesto de
ánima y cuerpo.
[48] 2º preámbulo. El segundo es demandar a Dios nuestro Señor lo que quiero
y deseo. La demanda ha de ser según suieta a la materia, es a saber, si la contemplación
es de resurrección, demandar gozo con Cristo gozoso; si es de pasión, demandar pena,
lágrimas y tormento con Christo atormentado. Aquí será demandar vergüenza y confusión
de mí mismo, viendo cuántos han sido dañados por un solo pecado
mortal y cuántas veces yo merecía ser condenado para siempre por mis tantos
pecados.
[49] Nota. Ante todas contemplaciones o meditaciones, se deben hacer siempre la
oración preparatoria sin mudarse y los dos preámbulos ya dichos, algunas veces
mudándose, según subiecta materia.

[50] 1º punto. El primer punto será traer la memoria sobre el primer pecado,
que fue de los ángeles, y luego sobre el mismo el entendimiento discurriendo, luego la
voluntad, queriendo todo esto, memorar y entender, por más me avergonzar y confundir;
trayendo en comparación de un pecado de los ángeles tantos pecados míos, y donde ellos
por un pecado fueron al infierno, cuántas veces yo le he merecido por tantos. Digo traer
en memoria el pecado de los ángeles; cómo siendo ellos criados en gracia, no se
queriendo ayudar con su libertad para hacer reverencia y obediencia a su Criador y Señor,
viniendo en soberbia, fueron convertidos de gracia en malicia, y lanzados del cielo al
infierno; y así, consecuentemente, discurrir más en particular con el entendimiento, y
consecuente moviendo más los afectos con la voluntad.
[51] 2º punto. El segundo: hacer otro tanto, es a saber, traer las tres
potencias sobre el pecado de Adán y Eva; trayendo a la memoria cómo por el tal pecado
hicieron tanto tiempo penitencia, y quanta corrupción vino en el género humano, andando
tantas gentes para el infierno. Digo traer a la memoria el 2º pecado, de nuestros padres,
cómo después que Adán fue criado en el campo damasceno, y puesto en el paraíso
terrenal,
y Eva ser criada de su costilla, siendo vedados que no comiesen del árbol de
la ciencia, y ellos comiendo, y asimismo pecando, y después vestidos de túnicas
pellíceas(hechas de pieles), y lanzados del paraíso, vivieron sin la justicia
original, que habían perdido, toda su vida en muchos trabajos y mucha
penitencia; y consecuente discurrir con el entendimiento más particularmente, usando de
la voluntad como está dicho.
[52] 3º punto. El tercero: asimismo hacer otro tanto sobre el tercero pecado
particular de cada uno que por un pecado mortal es ido al infierno, y otros muchos sin
cuento por menos pecados que yo he hecho. Digo hacer otro tanto sobre el 3 pecado
particular, trayendo a la memoria la gravedad y malicia del pecado contra
su Criador y Señor, discurrir con el entendimiento cómo en el pecar y hacer
contra la bondad infinita, justamente a sido condenado para siempre, y acabar con la
voluntad, como está dicho.
[53] Coloquio. Imaginando a Christo nuestro Señor delante y puesto en cruz,
hacer un coloquio; cómo de Criador es venido a hacerse hombre, y de vida eterna a muerte
temporal, y así a morir por mis pecados.
Otro tanto, mirando a mí mismo, lo que he hecho por Christo, lo que hago por
Christo, lo que debo hacer por Christo; y así viéndole tal, y así colgado en la cruz,
discurrir por lo que se ofreciere.
[54] El coloquio se hace propiamente hablando, así como un amigo habla a otro,
o un siervo a su Señor; cuándo pidiendo alguna gracia, cuándo culpándose por algún
mal hecho, cuándo comunicando sus cosas, y queriendo consejo en ellas; y decir un Pater
noster.

[55] SEGUNDO EXERCICIO ES
MEDITACION DE LOS PECADOS, Y CONTIENE EN SI,DESPUES DE LA ORACION PREPARATORIA Y DOS
PREAMBULOS, CINCO PUNCTOS Y UN
COLOQUIO.
Oración. oración preparatoria sea la misma.
1º preámbulo. El primer preámbulo será la misma composición. 2º
preámbulo. El 2 es, demandar lo que quiero: será aquí pedir crecido y intenso dolor y
lágrimas de mis pecados.
[56] 1º punto. El primer punto es el proceso de los pecados, es a saber, traer
a la memoria todos los pecados de la vida, mirando de año en año o de tiempo en tiempo;
para lo cual aprovechan tres cosas: la primera, mirar el lugar y la casa adonde he
habitado; la segunda, la conversación que he tenido con otros; la tercera, el oficio en
que he vivido.
[57] 2º punto. El segundo: ponderar los pecados, mirando la fealdad y la
malicia que cada pecado mortal cometido tiene en sí, dado que no fuese vedado.
[58] 3º punto. El tercero, mirar quién soy yo, diminuyéndome por ejemplos:
primero, cuánto soy yo en comparación de todos los hombres; 2º, qué cosa son los
hombres en comparación de todos los ángeles y santos del paraíso; 3º, mirar qué cosa
es todo lo criado en comparación de Dios: pues yo solo ¿qué puedo ser?; 4º, mirar toda
mi corrupción y fealdad corpórea; 5º, mirarme como una llaga y pustula, de donde han
salido tantos pecados y tantas maldades y ponzoña tan turpíssima.
[59] 4º punto. El cuarto: considerar quién es Dios, contra quien he pecado,
según sus atributos,
comparándolos a sus contrarios en mí: su sapiencia a mi ignorancia, su
omnipotencia a mi flaqueza, su justicia a mi iniquidad, su bondad a mi malicia.
[60] 5º punto. El quinto: exclamación admirativa con crecido afecto,
discurriendo por todas las criaturas, cómo me han dejado en vida y conservado en ella;
los ángeles, como sean cuchillo de la justicia divina, cómo me han sufrido y guardado y
rogado por mí; los santos cómo han sido en interceder y rogar por mí;
y los cielos, sol, luna, estrellas, y elementos, frutos, aves, peces, y
animales; y la tierra cómo no se a abierto para sorberme, criando nuevos infiernos para
siempre penar en ellos.
[61] Coloquio. Acabar con un coloquio de misericordia, razonando y dando
gracias a Dios nuestro Señor porque me a dado vida hasta ahora, proponiendo enmienda con
su gracia para adelante. Pater noster.
[62] TERCERO EXERCICIO ES REPETICION DEL 1º Y 2º EXERCICIO, HACIENDO TRES
COLOQUIOS.
Después de la oración preparatoria y dos preámbulos, será repetir el
primero y 2 ejercicio,
notando y haciendo pausa en los puntos que he sentido mayor consolación o
desolación o mayor
sentimiento espiritual; después de lo cual haré tres coloquios de la manera
que se sigue:
[63] 1º coloquio. El primer coloquio a nuestra Señora, para que me alcance
gracia de su Hijo y Señor para tres cosas: la primera, para que sienta interno
conocimiento de mis pecados y aborrecimiento de ellos; la
2ª, para que sienta el desorden de mis operaciones, para que, aborreciendo, me
enmiende y me ordene; la
3ª, pedir conocimiento del mundo, para que, aborreciendo, aparte de mí las
cosas mundanas y vanas; y con esto un Ave María. 2º coloquio. El segundo, otro tanto al
Hijo, para que me alcance del Padre; y con esto el Anima Christi. 3º coloquio. El
tercero, otro tanto al Padre, para que el mismo Señor eterno me lo conceda; y con esto un
Pater noster.
[64] CUARTO EXERCICIO ES RESUMIENDO ESTE MISMO TERCERO. Dije resumiendo, porque
el entendimiento sin divagar discurra asiduamente por la reminiscencia de las cosas
contempladas en los ejercicios pasados, y haciendo los mismos tres coloquios.
[65] QUINTO EXERCICIO ES MEDITACION DEL INFIERNO; CONTIENE EN SI, DESPUES DE LA
ORACION PREPARATORIA Y DOS PREAMBULOS, CINCO PUNTOS Y UN COLOQUIO.

Oración.
La oración preparatoria sea la sólita.
1º preámbulo. El primer preámbulo composición, que es aquí ver con la
vista de la imaginación la largura, anchura y profundidad del infierno. 2º preámbulo.
El segundo, demandar lo que quiero: será aquí pedir interno sentimiento de la pena que
padecen los dañados, para que si del amor del Señor eterno me olvidare por mis faltas, a
los menos el temor de las penas me ayude para no venir en pecado.
[66] 1º punto. El primer punto será ver con la vista de la imaginación los
grandes fuegos, y las ánimas como en cuerpos ígneos.
[67] 2º El 2º: oír con las orejas llantos, alaridos, voces, blasfemias
contra Christo nuestro Señor y contra todos sus santos.
[68] 3º El 3º: oler con el olfato humo, piedra azufre, sentina y cosas
pútridas.
[69] 4º El 4º: gustar con el gusto cosas amargas, así como lágrimas,
tristeza y el verme de la consciencia.
[70] 5º El 5º: tocar con el tacto, es a saber, cómo los fuegos tocan y
abrasan las ánimas.
[71] Coloquio. Haciendo un coloquio a Christo nuestro Señor, traer a la
memoria las ánimas que están en el
infierno, unas, porque no creyeron el advenimiento, otras, creyendo, no obraron
según sus mandamientos,
haciendo tres partes: 1ª parte. La 1ª, antes del advenimiento.
La 2ª en su vida.
La 3ª después de su vida en este mundo; y con esto darle gracias, porque no
me ha dejado caer en ninguna de estas, acabando mi vida. Asimismo, cómo hasta ahora
siempre a tenido de mí tanta piedad y misericordia, acabando con un Pater noster.
[72] Nota. El primer excreción se hará a la media noche; el 2, luego en
levantándose a la mañana; el 3, antes o después de la misa, finalmente que sea antes de
comer; el 4, a la hora de vísperas; el quinto, una hora antes de cenar. Esta repetición
de horas, más o menos, siempre entiendo en todas las 4 semanas, según la edad,
disposición y temperatura, ayuda a la persona que se ejercita, para hacer los cinco
ejercicios o menos.
|EADICIONES
[73] ADDICIONES PARA MEJOR HACER LOS EXERCICIOS Y PARA MEJOR HALLAR LO QUE
DESEA. 1ª adicción. La primera adicción es, después de acostado, ya que me
quiera dormir, por espacio de un Ave María pensar a la hora que me tengo de levantar, y a
qué, resumiendo el ejercicio que tengo de hacer.
[74] 2ª adicción. La 2ª: cuando me despertare, no dando lugar a unos
pensamientos ni a otros, advertir luego a lo que voy a contemplar en el primer ejercicio
de la media noche, trayéndome en confusión de mis tantos pecados, poniendo ejemplos,
así como si un caballero se hallase delante de su rey y de toda su corte,
avergonzado y confundido en haberle mucho ofendido, de quien primero recibió
muchos dones y muchas mercedes; asimismo, en el 2º ejercicio, haciéndome pecador grande
y encadenado, es a saber, que voy atado como en cadenas a parecer delante del sumo Juez
eterno, trayendo en ejemplo cómo los encarcelados y encadenados ya dignos de muerte
comparecen delante su juez temporal. y con estos pensamientos vestirme, o con otros,
según subiecta materia.
[75] 3ª addición. La 3ª: un paso o dos antes del lugar donde tengo de
contemplar o meditar, me pondré en pie, por espacio de un Pater noster, alzado el
entendimiento arriba, considerando cómo Dios nuestro Señor me mira, etc., y hacer una
reverencia o humillación.
[76] 4ª adicción. La 4ª: entrar en la contemplación, cuándo de rodillas,
cuándo postrado en tierra, cuándo supino rostro arriba, cuándo asentado, cuándo en
pie, andando siempre a buscar lo que quiero. En dos cosas advertiremos: la primera es, que
si hallo lo que quiero de rodillas, no pasaré adelante, y si postrado, asimismo, etc.; la
segunda, en el punto en el cual hallare lo que quiero, ahí me reposaré, sin tener ansia
de pasar adelante, hasta que me satisfaga.
[77] 5ª adicción. La 5ª: después de acabado el ejercicio, por espacio de un
cuarto de hora, quiera asentado, quiera paseándome, miraré cómo me a ido en la
contemplación o meditación; y si mal, miraré la causa donde procede y, así mirada,
arrepentirme, para me enmendar adelante; y si bien, dando gracias a Dios nuestro Señor; y
haré otra vez de la misma manera.
[78] 6ª adicción. La 6ª: no querer pensar en cosas de placer ni alegría,
como de gloria, resurrección, etc.; porque para sentir pena, dolor y lágrimas por
nuestros pecados impide cualquier consideración de gozo y alegría; mas tener delante de
mí quererme doler y sentir pena, trayendo más en memoria la muerte, el juicio.
[79] 7ª adicción. La 7ª: privarme de toda claridad para el mismo efecto,
cerrando ventanas y puertas el tiempo que estuviere en la cámara, si no fuere para rezar,
leer y comer.
[80] 8ª adicción. La 8ª: no reír, ni decir cosa motiva a risa.
[81] 9ª adicción. La nona: refrenar la vista, excepto al recibir o al
despedir de la persona con quien hablare.
[82] 10ª adicción. La décima adicción es penitencia, la cual se divide en
interna y externa. Interna es,dolerse de sus pecados, con firme propósito de no cometer
aquellos ni otros algunos; la externa, o fruto de la primera, es castigo de los pecados
cometidos, y principalmente se toma en tres maneras:
[83] 1ª manera. La 1ª es cerca del comer, es a saber, cuando quitamos lo
superfluo, no es penitencia, mas temperancia; penitencia es, cuando quitamos de lo
conveniente, y cuánto más y más, mayor y mejor, sólo que no se corrompa el subiecto,
ni se siga enfermedad notable.
[84] 2ª manera. La 2ª: cerca del modo del dormir; y asimismo no es penitencia
quitar lo superfluo de cosas delicadas o moles, mas es penitencia, cuando en el modo se
quita de lo conveniente, y cuanto más y más, mejor, sólo que no se corrompa el
subiecto, ni se siga enfermedad notable, ni tampoco se quite del sueño conveniente, si no
tiene hábito vicioso de dormir demasiado, para venir al medio.
[85] 3ª manera. La 3ª: castigar la carne, es a saber: dándole dolor
sensible, el cual se da trayendo cilicios o sogas o barras de hierro sobre las carnes,
flagelándose, o llagándose, y otras maneras de asperezas.
[86] Lo que parece más cómodo y más seguro de la penitencia es, que el dolor
sea sensible en las carnes, y que no entre dentro en los huesos de manera que dé dolor y
no enfermedad; por lo cual parece que es más conveniente lastimarse con cuerdas delgadas,
que dan dolor de fuera, que no de otra manera que cause dentro enfermedad que sea notable.

[87] 1ª nota. La primera nota es que las penitencias externas principalmente
se hacen por tres efectos: el primero, por satisfacción de los pecados pasados; 2º por
vencer a sí mismo, es a saber, para que la sensualidad obedezca a la razón y todas
partes inferiores estén más sujetas a las superiores; 3º para buscar y hallar alguna
gracia o don que la persona quiere y desea, así como si desea haber interna contrición
de sus pecados, o llorar mucho sobre ellos, o sobre las penas y dolores que Christo
nuestro Señor pasaba en su pasión, o por solución de alguna dubitación en que la
persona se halla.
[88] 2ª nota. La 2ª: es de advertir que la 1ª y 2ª adicción se han de
hacer para los ejercicios de la media noche y en amaneciendo, y no para los que se harán
en otros tiempos; y la 4ª adicción nunca se hará en la iglesia delante de otros, sino
en escondido, como en casa, etcétera.
[89] 3ª nota. La 3ª: cuando la persona que se ejercita aún no halla lo que
desea, así como lágrimas, consolaciones, etc., muchas veces aprovecha hacer mudanza en
el comer, en el dormir, y en otros modos de hacer penitencia; de manera que nos mudemos,
haciendo dos o tres días penitencia, y otros dos o tres no; porque a algunos conviene
hacer más penitencia, y a otros menos; y también porque muchas veces
dejamos de hacer penitencia por el amor sensual y por juicio erróneo, que el
sujeto humano no podrá tolerar sin notable enfermedad; y algunas veces, por el contrario,
hacemos demasiado, pensando que al cuerpo pueda tolerar; y como Dios nuestro Señor en
infinito conoce mejor nuestra natura, muchas veces en las tales mudanzas da a sentir a
cada uno lo que le conviene.
[90] 4ª nota. La 4ª: el examen particular se haga para quitar defectos y
negligencias sobre ejercicios y adicciones; y así en la 2ª, 3ª, y 4ª semana.
|ESEGUNDA-SEMANA
[91] EL LLAMAMIENTO DEL REY TEMPORAL AYUDA A CONTEMPLAR LA VIDA DEL REY
ETERNAL.
Oración. La oración preparatoria sea la sólita.
1º preámbulo. El primer preámbulo es composición viendo el lugar, será
aquí ver con la vista imaginativa
sinagogas, villas y castillos, por donde Christo nuestro Señor predicaba. 2º
preámbulo. El 2: demandar la gracia que quiero; será aquí pedir gracia a nuestro Señor
para que no sea sordo a su llamamiento, mas presto y diligente para cumplir su santísima
voluntad.
[92] 1º punto. El primer punto es poner delante de mí un rey humano, elegido
de mano de Dios nuestro Señor, a quien hacen reverencia y obedecen todos los príncipes y
todos hombres cristianos.
[93] 2º punto. El 2º: mirar cómo este rey habla a todos los suyos, diciendo:
Mi voluntad es de conquistar toda la tierra de infieles; por tanto, quien quisiere venir
conmigo, ha de ser contento de comer como yo, y así de beber y vestir, etc.; asimismo ha
de trabajar conmigo en el día y vigilar en la noche, etcétera; porque así después
tenga parte conmigo en la victoria, como la ha tenido en los trabajos.
[94] 3º punto. El 3: considerar qué deben responder los buenos súbditos a
rey tan liberal y tan humano: y, por consiguiente, si alguno no aceptase la petición de
tal rey, cuánto sería digno de ser vituperado por todo el mundo y tenido por perverso
caballero.
[95] En la 2ª parte. La segunda parte de este ejercicio consiste en aplicar el
sobredicho ejemplo del rey temporal a Christo nuestro Señor, conforme a los tres puntos
dichos. 1º punto. Y cuánto al primer punto, si tal vocación consideramos del rey
temporal a sus súbditos, cuánto es cosa más digna de consideración ver a Christo
nuestro Señor, rey eterno, y delante del todo el universo mundo, al cual y a cada uno en
particular llama y dice: Mi voluntad es de conquistar todo el mundo y todos los enemigos,
y así entrar en la gloria de mi Padre; por tanto, quien quisiere venir conmigo, ha de
trabajar conmigo, porque siguiéndome en la pena, también me siga en la gloria.
[96] 2º punto. El 2º: considerar que todos los que tuvieren juicio y razón,
ofrecerán todas sus personas al trabajo.
[97] 3º punto. El 3º: los que más se querrán afectar y señalar en todo
servicio de su rey eterno y Señor universal, no solamente ofrecerán sus personas al
trabajo, mas aun haciendo contra su propia sensualidad
y contra su amor carnal y mundano, harán oblaciones de mayor estima y mayor
momento, diciendo:
[98] Eterno Señor de todas las cosas, yo hago mi oblación, con vuestro favor
y ayuda, delante vuestra infinita bondad, y delante vuestra Madre gloriosa, y de todos los
santos y santas de la corte celestial, que yo quiero y deseo y es mi determinación
deliberada, sólo que sea vuestro mayor servicio y alabanza, de imitaros en pasar todas
injurias y todo vituperio y toda pobreza, así actual como espiritual, queriéndome
vuestra santísima majestad elegir y recibir en tal vida y estado.
[99] 1ª Nota. Este ejercicio se hará dos veces al día, es a saber, a la
mañana en levantándose, y a una hora antes de comer o de cenar.
[100] 2ª Nota. Para la segunda semana, y así para adelante, mucho aprovecha
el leer algunos ratos en los libros de Imitatione Christi o de los Evangelios y de vidas
de santos.
[101] EL PRIMERO DIA Y PRIMERA CONTEMPLACION ES DE LA ENCARNACION, Y CONTIENE
EN SI LA ORACION PREPARATORIA, 3 PREAMBULOS Y 3 PUNCTOS Y UN
COLOQUIO.

Oración. La sólita oración preparatoria.
[102] 1º preámbulo. El primer preámbulo es traer la historia de la cosa que
tengo de contemplar; que es aquí cómo las tres personas divinas miraban toda la planicie
o redondez de todo el mundo llena de hombres, y cómo viendo que todos descendían al
infierno, se determina en la su eternidad que la segunda persona se haga hombre, para
salvar el género humano, y así venida la plenitud de los tiempos, enviando al ángel san
Gabriel a nuestra Señora, núm [262].
[103] 2º preámbulo. El 2: composición viendo el lugar: aquí será ver la
grande capacidad y redondez del mundo, en la cual están tantas y tan diversas gentes;
asimismo, después, particularmente la casa y aposentos de nuestra Señora, en la ciudad
de Nazaret, en la provincia de Galilea.
[104] 3º preámbulo. El 3: demandar lo que quiero: será aquí demandar
conocimiento interno del Señor, que por mí se ha hecho hombre, para que más le ame y le
siga.
[105] Nota. Conviene aquí notar que esta misma oración preparatoria sin
mudarla, como está dicha en el principio, y los mismos tres preámbulos se han de hacer
en esta semana y en las otras siguientes, mudando la forma, según la subiecta materia.
[106] 1º punto. El primer punto es ver las personas, las unas y las otras; y
primero las de la haz de la tierra, en tanta diversidad, así en trajes como en gestos:
unos blancos y otros negros, unos en paz y otros en guerra, unos llorando y otros riendo,
unos sanos, otros enfermos, unos naciendo y otros muriendo,
etcétera. 2º: ver y considerar las tres personas divinas como en el su solio
real o trono de la su divina majestad, cómo miran toda la haz y redondez de la tierra y
todas las gentes en tanta ceguedad, y cómo mueren y descienden al infierno. 3º: ver a
nuestra Señora y al ángel que la saluda, y reflitir para sacar provecho de la tal vista.
[107] 2º punto. El 2º: oír lo que hablan las personas sobre la haz de la
tierra, es a saber, cómo hablan unos con otros, cómo juran y blasfeman, etc.; asimismo
lo que dicen las personas divinas, es a saber: "Hagamos
redención del género humano", etc.; y después lo que hablan el ángel y
nuestra Señora; y reflitir después, para sacar provecho de sus palabras.
[108] 3º punto. El 3º: después mirar lo que hacen las personas sobre la haz
de la tierra, así como herir, matar, ir al infierno, etc.; asimismo lo que hacen las
personas divinas, es a saber, obrando la santísima
encarnación, etc.; y asimismo lo que hacen el ángel y nuestra Señora, es a
saber, el ángel haciendo su oficio de legado, y nuestra Señora humillándose y haciendo
gracias a la divina majestad, y después reflexionar para sacar algún provecho de cada
cosa de estas.
[109] Coloquio. En fin, he de hacer un coloquio, pensando lo que debo hablar a
las tres personas divinas o al Verbo eterno encarnado o a la Madre y Señora nuestra
pidiendo según que en sí sintiere, para más seguir e imitar al Señor nuestro, así
nuevamente encarnado, diciendo un Pater noster.
[110] LA
SEGUNDA CONTEMPLACION ES DEL NASCIMIENTO.
Oración. La sólita oración preparatoria.
[111] 1º preámbulo. El primer preámbulo es la historia: y será aquí cómo
desde Nazaret salieron nuestra Señora grávida cuasi de nueve meses, como se puede
meditar píamente asentada en una asna, y Joseph y una ancila, levando un buey, para ir a
Bethlém, a pagar el tributo que César echó en todas aquellas tierras,núm. [264].
[112] 2º preámbulo. El 2º: composición viendo el lugar; será aquí con la
vista imaginativa ver el camino desde Nazaret a Bethlém, considerando la largura, la
anchura, y si llano o si por valles o cuestas sea el tal camino; asimismo mirando el lugar
o cueva del nacimiento, cuán grande, cuán pequeño, cuán bajo, cuán alto, y cómo
estaba aparejado.
[113] 3º preámbulo. El 3º será el mismo y por la misma forma que fue en la
precedente contemplación.
[114] 1º punto. El primer punto es ver las personas, es a saber, ver a nuestra
Señora y a Joseph y a la ancila y al niño Jesús después de ser nacido, haciéndome yo
un pobrecito y esclavito indigno, mirándolos, contemplándolos y sirviéndolos en sus
necesidades, como si presente me hallase, con todo acatamiento y
reverencia posible; y después refleccionar en mí mismo para sacar algún
provecho.
[115] 2º punto. El 2º: mirar, advertir y contemplar lo que hablan; y
reflexionando en mí mismo, sacar algún provecho.
[116] 3º punto. El 3º: mirar y considerar lo que hacen, así como es el
caminar y trabajar, para que el Señor sea nacido en suma pobreza, y a cabo de tantos
trabajos, de hambre, de sed, de calor y de frío, de injurias y afrentas, para morir en
cruz; y todo esto por mí; después refiriendo sacar algún provecho espiritual.
[117] Coloquio. Acabar con un coloquio, así como en la precedente
contemplación y con un Pater noster.
[118] LA TERCERA CONTEMPLACION SERA REPETICION DEL PRIMERO Y 2º EXERCICIO.
Después de la oración preparatoria y de los tres preámbulos se hará la
repetición del primero y segundo ejercicio, notando siempre algunas partes más
principales, donde haya sentido la persona algún conocimiento, consolación o
desolación, haciendo asimismo un coloquio al fin y un Pater noster.
[119] En esta repetición y en todas las siguientes se llevará la misma orden
de proceder que se llevaba en las repeticiones de la primera semana, mudando la materia y
guardando la forma.
[120] LA QUARTA CONTEMPLACION SERA REPETICION DE LA 1ª Y 2ª, DE LA MISMA
MANERA QUE SE HIZO EN LA SOBREDICHA REPETICION.
[121] LA QUINTA SERA TRAER LOS CINCO SENTIDOS SOBRE LA PRIMERA Y SEGUNDA
CONTEMPLACION. Oración. Después de la oración preparatoria y de los tres preámbulos,
aprovecha el pasar de los cinco sentidos de la imaginación por la 1ª y 2ª
contemplación de la manera siguiente.
[122] 1º punto. El primer punto es ver las personas con la vista imaginativa,
meditando y contemplando en particular sus circunstancias, y sacando algún provecho de la
vista.
[123] 2º punto. El 2º: oír con el oído lo que hablan o pueden hablar, y
refiriendo en sí mismo, sacar de ello algún provecho.
[124] 3º punto. El 3º: oler y gustar con el olfato y con el gusto la infinita
suavidad y dulzura de la divinidad del ánima y de sus virtudes y de todo, según fuere la
persona que se contempla, refiriendo en sí mismo y sacando provecho de ello.
[125] 4º punto. El cuarto: tocar con el tacto, así como abrazar y besar los
lugares donde las tales personas pisan y se asientan, siempre procurando de sacar provecho
de ello.
[126] Coloquio. Acabarse ha con un coloquio, como en la primera y segunda
contemplación, y con un Pater noster.
[127] 1ª nota. Primera nota: es de advertir para toda esta semana y las otras
siguientes, que solamente tengo de leer el misterio de la contemplación que de inmediato
tengo de hacer, de manera que por entonces no lea ningún misterio que aquel día o en
aquella hora no haya de hacer, porque la consideración de un misterio no
estorbe a la consideración del otro.
[128] 2ª nota. La 2ª: el primer ejercicio de la encarnación se hará a la
media noche; el 2º en amaneciendo; el 3º a la hora de misa; el 4º a la hora de
vísperas, y el 5º antes de la hora de cenar, estando por espacio de una hora en cada uno
de los cinco ejercicios; y la misma orden se llevará en todo lo siguiente.
[129] 3ª nota. La 3ª: es de advertir que si la persona que hace los
ejercicios es viejo o débil, o aunque fuerte, si de la 1ª semana a quedado en alguna
manera débil, es mejor que en esta 2ª semana a lo menos algunas veces no se levantando a
media noche, hacer a la mañana una contemplación, y otra a la hora de misa, y otra antes
de comer, y sobre ellas una repetición a la hora de vísperas, y después el traer de los
sentidos antes de cena.
[130] 4ª nota. La cuarta: en esta segunda semana, en todas las diez
adicciones, que se dijeron en la primera semana, se han de mudar la 2ª, la 6ª, la 7ª, y
en parte la 10ª. En la segunda será luego en despertándome
poner enfrente de mí la contemplación que tengo de hacer, deseando más
conocer el Verbo eterno
encarnado, para más le servir y seguir. Y la 6ª será traer en memoria
frecuentemente la vida y misterios de Christo nuestro Señor, comenzando de su
encarnación hasta el lugar o misterio que voy contemplando. Y la 7ª será que tanto se
debe guardar en tener obscuridad o claridad, usar de buenos temporales o diversos, cuanto
sintiere que le puede aprovechar y ayudar para hallar lo que desea la persona que se
ejercita. Y en la
10ª adicción el que se ejercita se debe haber según los misterios que
contempla; porque algunos piden penitencia, y otros no; de manera que se hagan todas las
diez adiciones con mucho cuidado.
[131] 5ª nota. La quinta nota: en todos los ejercicios, dentro en el de la
media noche y en el de la mañana, se tomará el equivalente de la 2ª adicción, de la
manera que se sigue: luego en acordándome que es hora del ejercicio que tengo de hacer,
antes que me vaya, poniendo delante de mí a donde voy y delante de quién, resumiendo un
poco el ejercicio que tengo de hacer, y después haciendo la 3ª adición entraré en el
ejercicio.
[132] 2º día. El segundo día, tomar por primera y segunda contemplación la
presentación en el templo, núm. [268], y la huida como en destierro a Egipto, núm.
[269], y sobre estas dos contemplaciones se harán dos repeticiones y el traer de los
cinco sentidos sobre ellas de la misma manera que se hizo el día precedente.
[133] Nota. Algunas veces aprovecha, aunque el que se ejercita sea recio y
dispuesto, el mudarse desde este 2º día hasta el 4º inclusive para mejor hallar lo que
desea, tomando sola una contemplación en amaneciendo y otra a la hora de misa, y repetir
sobre ellas a la hora de vísperas, y traer los sentidos antes de cena.
[134] 3º día. El tercero día, cómo el niño Jesús era obediente a sus
padres en Nazaret, núm. [271], y cómo después le hallaron en el templo, núm. [272] y
así consecuente hacer las dos repeticiones y traer los cinco sentidos.

[135]
PREAMBULO PARA CONSIDERAR ESTADOS.
Preámbulo. Ya considerando el ejemplo que Christo nuestro Señor nos ha dado
para el primer estado, que es en custodia de los mandamientos, siendo él en obediencia a
sus padres, y asimismo para el 2º, que es de perfección evangélica, cuando quedó en el
templo, dejando a su padre adoptivo y a su madre natural, por vacar en puro servicio de su
Padre eternal; comenzaremos juntamente contemplando su vida, a investigar y
a demandar en qué vida o estado de nosotros se quiere servir su divina
majestad; y así para alguna introducción de ello, en el primer ejercicio siguiente
veremos la intención de Christo nuestro Señor y, por el contrario, la del enemigo de
natura humana; y cómo nos debemos disponer para venir en perfección en cualquier estado
o vida que Dios nuestro Señor nos diere para elegir.
[136] El cuarto día, Meditación de dos banderas, la una de Christo, sumo
capitán y Señor nuestro; la otra de Lucifer, mortal enemigo de nuestra humana natura. La
sólita oración preparatoria.
[137] 1º preámbulo. El primer preámbulo es la historia: será aquí cómo
Christo llama y quiere a todos debajo de su bandera, y Lucifer, al contrario, debajo de la
suya.
[138] 2º preámbulo. El 2º: composición viendo el lugar; será aquí ver un
gran campo de toda aquella región de Hierusalén, adonde el sumo capitán general de los
buenos es Christo nuestro Señor; otro campo en región de Babilonia, donde el caudillo de
los enemigos es Lucifer.
[139] 3º preámbulo. El 3º: demandar lo que quiero; y será aquí pedir
conocimiento de los engaños del mal caudillo y ayuda para de ellos me guardar, y
conocimiento de la vida verdadera que muestra el sumo y verdadero capitán, y gracia para
le imitar.
[140] 1º punto. El primer punto es imaginar así como si se asentase el
caudillo de todos los enemigos en aquel gran campo de Babilonia, como en una grande
cátedra de fuego y humo, en figura horrible y espantosa.
[141] 2º punto. El 2º: considerar cómo hace llamamiento de innumerables
demonios y cómo los esparce a los unos en tal ciudad y a los otros en otra, y así por
todo el mundo, no dejando provincias, lugares, estados, ni personas algunas en particular.
[142] 3º punto. El 3º: considerar el sermón que les hace, y cómo los
amonesta para echar redes y cadenas; que primero hayan de tentar de codicia de riquezas,
como suele, ut in pluribus, para que más fácilmente vengan a vano honor del mundo, y
después a crecida soberbia; de manera que el primer escalón sea de riquezas, el 2º de
honor, el 3º de soberbia, y de estos tres escalones induce a todos los otros vicios.
[143] Así por el contrario se ha de imaginar del sumo y verdadero capitán,
que es Christo nuestro Señor.
[144] 1º punto. El primer punto es considerar cómo Christo nuestro Señor se
pone en un gran campo de aquella región de Hierusalén en lugar humilde, hermoso y
gracioso.
[145] 2º punto. El 2º: considerar cómo el Señor de todo el mundo escoge
tantas personas, apóstoles, discípulos, etc., y los envía por todo el mundo,
esparciendo su sagrada doctrina por todos estados y condiciones de personas.
[146] 3º punto. El 3º: considerar el sermón que Christo nuestro Señor hace
a todos sus siervos y amigos, que a tal jornada envía, encomendándoles que a todos
quieran ayudar en traerlos, primero a suma pobreza espiritual, y si su divina majestad
fuere servida y los quisiere elegir, no menos a la pobreza actual;
2º, a deseo de oprobios y menosprecios, porque de estas dos cosas se sigue la
humildad; de manera que sean tres escalones: el primero, pobreza contra riqueza; el 2º,
oprobio o menosprecio contra el honor mundano; el 3º, humildad contra la soberbia; y de
estos tres escalones induzcan a todas las otras virtudes.
[147] Coloquio. Un coloquio a nuestra Señora, porque me alcance gracia de su
hijo y Señor, para que yo sea recibido debajo de su bandera, y primero en suma pobreza
espiritual, y si su divina majestad fuere servido y me quisiere elegir y recibir, no menos
en la pobreza actual; 2º, en pasar oprobios y injurias por más en ellas le imitar, sólo
que las pueda pasar sin pecado de ninguna persona ni displacer de su divina
majestad, y con esto una Ave María. 2º coloquio. Pedir otro tanto al Hijo,
para que me alcance del Padre, y con esto decir Anima Christi. 3º coloquio. Pedir otro
tanto al Padre, para que él me lo conceda, y decir un Pater noster.
[148] Nota. Este ejercicio se hará a media noche y después otra vez a la
mañana, y se harán dos repeticiones de este mismo a la hora de misa y a la hora de
vísperas, siempre acabando con los tres
coloquios de nuestra Señora, del Hijo y del Padre. Y el de los binarios que se
sigue a la hora antes de cenar.
[149] Cuarto día. El mismo cuarto día se haga meditación de tres binarios de
hombres, para abrazar el mejor.
Oración. La sólita oración preparatoria.
[150] 1º preámbulo. El primer preámbulo es la historia, la cual es de tres
binarios de hombres, y cada uno de ellos ha adquirido diez mil ducados, no pura o
débilmente por amor de Dios, y quieren todos salvarse y hallar en paz a Dios nuestro
Señor, quitando de sí la gravedad e impedimento que tienen para ello en la afección de
la cosa acquisita.
[151] 2º preámbulo. El 2º: composición viendo el lugar: será aquí ver a
mí mismo, cómo estoy delante de Dios nuestro Señor y de todos sus santos, para desear y
conocer lo que sea más grato a la su divina bondad.
[152] 3º preámbulo. El 3º: demandar lo que quiero: aquí será pedir gracia
para elegir lo que más a gloria de su divina majestad y salud de mi ánima sea.
[153] 1º binario. El primer binario querría quitar el afecto que a la cosa
acquisita tiene, para hallar en paz a Dios nuestro Señor, y saberse salvar, y no pone los
medios hasta la hora de la muerte.
[154] 2º binario. El 2º quiere quitar el afecto, mas así le quiere quitar,
que quede con la cosa acquisita, de manera que allí venga Dios donde él quiere, y no
determina de dejarla, para ir a Dios, aunque fuese el mejor estado para él.
[155] 3º binario. El 3º quiere quitar el afecto, mas así le quiere quitar,
que también no le tiene afección a tener la cosa acquisita o no la tener, sino quiere
solamente quererla o no quererla, según que Dios nuestro
Señor le pondrá en voluntad, y a la tal persona le parecerá mejor para
servicio y alabanza de su divina
majestad; y, entretanto quiere hacer cuenta que todo lo deja en afecto,
poniendo fuerza de no querer aquello ni otra cosa ninguna, si no le moviere sólo el
servicio de Dios nuestro Señor, de manera que el deseo de mejor poder servir a Dios
nuestro Señor le mueva a tomar la cosa o dejarla.
[156] 3 coloquios. Hacer los mismos tres coloquios que se hicieron en la
contemplación precedente de las dos banderas [147].
[157] Nota. Es de notar que cuando nosotros sintamos afecto o repugnancia
contra la pobreza actual, cuando no somos indiferentes a pobreza o riqueza, mucho
aprovecha para extinguir el tal afecto desordenado, pedir en los coloquios (aunque sea
contra la carne) que el Señor le elija en pobreza actual; y que él quiere, pide y
suplica, sólo que sea servicio y alabanza de la su divina bondad.
[158] Quinto día. EL QUINTO DIA, contemplación sobre la partida de Christo
nuestro Señor desde Nazaret al río Jordán, y cómo fue bautizado, núm. [273].
[159] 1ª nota. Esta contemplación se hará una vez a la media noche, y otra
vez a la mañana, y dos
repeticiones sobre ella a la hora de misa y vísperas, y antes de cena traer
sobre ella los cinco sentidos; en cada uno de estos cinco ejercicios preponiendo la
sólita oración preparatoria y los tres preámbulos según que de todo esto está
declarado en la contemplación de la encarnación y del nacimiento, y acabando con los
tres coloquios de los tres binarios, o según la nota que se sigue después de los
binarios.
[160] 2ª nota. El examen particular después de comer y después de cenar se
hará sobre las faltas y negligencias cerca los ejercicios y adiciones de este día, y
así en los que se siguen.
[161] Sexto día. EL SEXTO DIA, contemplación cómo Christo nuestro Señor fue
desde el río Jordán al desierto inclusive, llevando en todo la misma forma que en el
quinto. Séptimo día. EL SEPTIMO DIA,
cómo santo Andrés y otros siguieron a Christo nuestro Señor, núm. [275].
Octavo día. EL OCTAVO, del sermón del monte, que es de las ocho bienaventuranzas, núm.
[278]. Nono día. EL NONO, cómo Christo nuestro Señor apareció a sus discípulos sobre
las ondas de la mar, núm. [279]. Décimo día. EL DECIMO, cómo el Señor predicaba en el
templo, núm. [288]. Undécimo día. EL UNDECIMO, de la resurrección de
Lázaro, núm. [285]. Duodécimo día. EL DUODECIMO, del día de ramos, núm.
[287].
[162] 1ª nota. La primera nota es que en las contemplaciones de esta segunda
semana, según que cada uno quiere poner tiempo o según que se aprovechare, puede alongar
o abreviar. Si alongar, tomando los misterios de la visitación de nuestra Señora a santa
Elisabet, los pastores, la circuncisión del niño Jesús, y los tres reyes, y así de
otros; y si abreviar, aun quitar de los que están puestos; porque esto es dar una
introducción y modo para después mejor y más cumplidamente contemplar.
[163] 2ª nota. La 2ª: la materia de las elecciones se comenzará desde la
contemplación de Nazaret a Jordán, tomando inclusive, que es el quinto día, según que
se declara en lo siguiente.
[164] 3ª nota. La 3ª: antes de entrar en las elecciones, para hombre
afectarse a la vera doctrina de Christo nuestro Señor, aprovecha mucho considerar y
advertir en las siguientes tres maneras de humildad, y en ellas considerando a ratos por
todo el día, y asimismo haciendo los coloquios según que adelante se dirá.
[165] 1ª humildad. La primera manera de humildad es necesaria para la salud
eterna, es a saber, que así me baje y así me humille cuánto en mí sea posible, para
que en todo obedezca a la ley de Dios nuestro Señor, de tal suerte que aunque me hiciesen
Señor de todas las cosas criadas en este mundo, ni por la propia vida temporal, no sea en
deliberar de quebrantar un mandamiento, quiera divino, quiera humano, que me obligue a
pecado mortal.
[166] 2ª humildad. La 2ª es más perfecta humildad que la primera, es a
saber, si yo me hallo en tal punto que no quiero ni me afecto más a tener riqueza que
pobreza, a querer honor que deshonor, a desear vida larga que corta, siendo igual servicio
de Dios nuestro Señor y salud de mi ánima; y, con esto, que por todo
lo criado ni porque la vida me quitasen, no sea en deliberar de hacer un pecado
venial.
[167] 3ª humildad. La 3ª es humildad perfectísima, es a saber, cuando
incluyendo la primera y segunda siendo igual alabanza y gloria de la divina majestad, por
imitar y parecer más actualmente a Christo nuestro Señor, quiero y elijo más pobreza
con Christo pobre que riqueza, oprobios con Christo lleno de ellos que honores, y desear
más de ser estimado por vano y loco por Christo que primero fue tenido por tal, que por
sabio ni prudente en este mundo.
[168] Nota. Así para quien desea alcanzar esta tercera humildad, mucho
aprovecha hacer los tres coloquios
de los binarios ya dichos, pidiendo que el Señor nuestro le quiera elegir en
esta tercera mayor y mejor humildad, para más le imitar y servir, si igual o mayor
servicio y alabanza fuere a la su divina majestad.
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ESOBRE-LA-ELECCION
[169] PREAMBULO PARA HACER ELECCION.
1º punto. En toda buena elección, en cuánto es de nuestra parte, el ojo de
nuestra intención debe ser simple, solamente mirando para lo que soy criado, es a saber,
para alabanza de Dios nuestro Señor y salvación de mi ánima; y así cualquier cosa que
yo eligiere, debe ser a que me ayude para al fin para que soy criado, no ordenando ni
trayendo el fin al medio, mas el medio al fin; así como acaece que muchos eligen primero
casarse, lo cual es medio, y secundario servir a Dios nuestro Señor en el casamiento, el
cual
servir a Dios es fin. Asimismo hay otros que primero quieren haber beneficios y
después servir a Dios en ellos. De manera que éstos no van derechos a Dios, mas quieren
que Dios venga derecho a sus afecciones desordenadas y, por consiguiente, hacen del fin
medio y del medio fin. De suerte que lo que habían de tomar primero, toman postrero;
porque primero hemos de poner por objeto querer servir a Dios, que es el fin y secundario
tomar beneficio o casarme, si más me conviene, que es el medio para el fin; así ninguna
cosa me debe mover a tomar los tales medios o a privarme de ellos, sino sólo
el servicio y alabanza de Dios nuestro Señor y salud eterna de mi ánima.
[170] PARA TOMAR NOTICIA DE QUE COSAS SE DEBE HACER ELECCION, Y CONTIENE EN SI
CUATRO PUNCTOS Y UNA NOTA.
1º punto. El primer punto: es necesario que todas cosas, de las cuales
queremos hacer elección, sean indiferentes o buenas en sí, y que militen dentro de la
santa madre Iglesia jerárquica, y no malas ni repugnantes a ella.
[171] 2º punto. Segundo: hay unas cosas que caen debajo de elección
inmutable, así como son sacerdocio, matrimonio, etc.; hay otras que caen debajo de
elección mutable, así como son tomar beneficios o dejarlos, tomar bienes temporales o
lanzarlos.
[172] 3º punto. Tercero: en la elección inmutable, que ya una vez se ha hecho
elección, no hay más que elegir, porque no se puede desatar, así como es matrimonio,
sacerdocio, etc. Sólo es de mirar que si no ha hecho elección debida y ordenadamente,
sin afecciones desordenadas, arepentiéndose procure hacer
buena vida en su elección; la cual elección no parece que sea vocación
divina, por ser elección desordenada y oblicua, como muchos en esto yerran haciendo de
oblicua o de mala elección vocación divina; porque toda vocación divina es siempre pura
y limpia, sin mezcla de carne ni de otra afección alguna desordenada.
[173] 4º punto. Cuarto: si alguno a hecho elección debida y ordenadamente de
cosas que están debajo de elección mutable, y no llegando a carne ni a mundo, no hay
para qué de nuevo haga elección, mas en aquélla perfeccionarse cuanto pudiere.
[174] Nota. Es de advertir que si la tal elección mutable no se ha hecho
sincera y bien ordenada, entonces aprovecha hacer la elección debidamente, quien tuviere
deseo que del salgan frutos notables y muy apacibles a Dios nuestro Señor.
[175] TRES TIEMPOS PARA HACER SANA Y BUENA ELECCION EN CADA UNO DELLOS. 1º
tiempo. El primer tiempo es cuando Dios nuestro Señor así mueve y atrae la
voluntad, que sin dubitar ni poder dubitar, la tal ánima devota sigue a lo que es
mostrado; así como San Pablo y San Matheo lo hicieron en seguir a Christo nuestro Señor.
[176] 2º tiempo. El segundo: cuando se toma satisfacción claridad y
conocimiento, por experiencia de consolaciones y desolaciones, y por experiencia de
discreción de varios espíritus.
[177] 3º tiempo. El tercero tiempo es tranquilo, considerando primero para
qué es nacido el hombre, es a saber, para alabar a Dios nuestro Señor y salvar su
ánima, y esto deseando elige por medio una vida o estado dentro de los límites de la
Iglesia, para que sea ayudado en servicio de su Señor y salvación de su ánima. Dije
tiempo tranquillo cuando el ánima no es agitada de varios espíritus y usa de sus
potencias naturales líbre y tranquilamente.
[178] Si en el primero o segundo tiempo no se hace elección, síguense cerca
este tercero tiempo dos modos para hacerla.
EL
PRIMER MODO PARA HACER SANA Y BUENA ELECCION CONTIENE EN SI SEIS
PUNCTOS.
1º punto. El primer punto es proponer delante la cosa sobre que quiero hacer
elección, así
como un oficio o beneficio para tomar o dejar, o de otra cualquier cosa que cae
en elección mutable.
[179] 2º punto. Segundo: es menester tener por objeto el fin para que soy
criado, que es para alabar a Dios nuestro Señor y salvar mi ánima; y con esto hallarme
indiferente sin afección alguna desordenada, de manera que no esté más inclinado ni
afectado a tomar la cosa propuesta, que a dejarla, ni más a dejarla que a tomarla; mas
que me halle como en medio de un peso para seguir aquello que sintiere ser más en gloria
y alabanza de Dios nuestro Señor y salvación de mi ánima.
[180] 3º punto. Tercero: pedir a Dios nuestro Señor quiera mover mi voluntad
y poner en mi ánima lo que yo debo hacer acerca de la cosa propósito, que más su
alabanza y gloria sea, discurriendo bien y fielmente
con mi entendimiento y eligiendo conforme su santísima y beneplácita
voluntad.
[181] 4º punto. Cuarto: considerar racionando cuántos cómodos o provechos se
me siguen con el tener el oficio o beneficio propuesto, para sola la alabanza de Dios
nuestro Señor y salud de mi ánima; y, por el contrario, considerar asimismo los
incómodos y peligros que hay en el tener. Otro tanto haciendo en la segunda parte, es a
saber, mirar los cómodos y provechos en el no tener; y asimismo por el contrario, los
incómodos y peligros en el mismo no tener.
[182] 5º punto. Quinto: después que así he discurrido y racionando a todas
partes sobre la cosa propósito, mirar dónde más la razón se inclina, y así según la
mayor moción racional, y no moción alguna sensual, se debe hacer deliberación sobre la
cosa propósito.
[183] 6º punto. Sexto: hecha la tal elección o deliberación, debe ir la
persona que tal ha hecho, con mucha diligencia, a la oración delante de Dios nuestro
Señor y ofrecerle la tal elección para que su divina majestad la quiera recibir y
confirmar, siendo su mayor servicio y alabanza.

[184] EL SEGUNDO MODO PARA HACER SANA Y BUENA ELECCION CONTIENE EN SI CUATRO
REGLAS Y UNA NOTA.
1ª regla. La primera es que aquel amor que me mueve y me hace elegir la tal
cosa, descienda de arriba del amor de Dios, de forma que el que elige sienta primero en
sí que aquel amor más o menos que tiene a la cosa que elige es sólo por su Criador y
Señor.
[185] 2ª regla. La 2ª: mirar a un hombre que nunca he visto ni conocido, y
deseando yo toda su perfección, considerar lo que yo le diría que hiciese y eligiese
para mayor gloria de Dios nuestro Señor y mayor perfección de su ánima, y haciendo yo
asimismo, guardar la regla que para el otro pongo.
[186] 3ª regla. La 3ª: considerar como si estuviese en el artículo de la
muerte, la forma y medida que
entonces querría haber tenido en el modo de la presente elección, y
reglándome por aquella, haga en todo la mi determinación.
[187] 4ª regla. La 4ª: mirando y considerando cómo me hallaré el día del
juicio, pensar cómo entonces querría haber deliberado acerca la cosa presente; y la
regla que entonces querría haber tenido, tomarla ahora, porque entonces me halle con
entero placer y gozo.
[188] Nota. Tomadas las reglas sobredichas para mi salud y quietud eterna,
haré mi elección y oblación a Dios nuestro Señor, conforme al sexto punto del primer
modo de hacer elección.
[189] PARA
ENMENDAR Y REFORMAR LA PROPIA VIDA Y ESTADO. Es de advertir que acerca de los que están
constituidos en prelatura o en matrimonio (quiera abunden mucho de los bienes temporales,
quiera no), donde no tienen lugar o muy pronta voluntad para hacer elección de las cosas
que caen debajo de elección mutable, aprovecha mucho, en lugar de hacer elección, dar
forma y modo de enmendar y
reformar la propia vida y estado de cada uno de ellos, es a saber, poniendo su
creación, vida y estado para gloria y alabanza de Dios nuestro Señor y salvación de su
propia ánima. Para venir y llegar a este fin, debe mucho considerar y rumiar por los
ejercicios y modos de elegir, según que está declarado, cuánta casa y familia debe
tener, cómo la debe regir y gobernar, cómo la debe enseñar con palabra y con ejemplo;
asimismo de sus facultades cuánta debe tomar para su familia y casa, y cuánta
para dispensar en pobres y en otras cosas pías, no queriendo ni buscando otra cosa alguna
sino en todo y por todo mayor alabanza y gloria de Dios nuestro Señor. Porque piense cada
uno que tanto se aprovechará en todas cosas espirituales, cuánto saliere de su proprio
amor, querer y interes.
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ETERCERA-SEMANA
[190] 1º día.
LA PRIMERA CONTEMPLACION, A LA MEDIA NOCHE, ES COMO CHRISTO
NUESTRO SEÑOR FUE DESDE BETHANIA PARA HIERUSALEN A LA ULTIMA CENA
INCLUSIVE, NUM. [289], Y CONTIENE EN SI LA ORACION PREPARATORIA, 3 PREAMBULOS,
6 PUNCTOS Y UN COLOQUIO.
Oración. La sólita oración preparatoria.
[191] 1º preámbulo. El primer preámbulo es traer la historia, que es aquí
cómo Christo nuestro Señor desde Bethania envió dos discípulos a Hierusalém a
aparejar la cena, y después él mismo fue a ella con los otros discípulos; y cómo
después de haber comido el cordero pascual y haber cenado, les lavó los pies, y dio su
santísimo cuerpo y preciosa sangre a sus discípulos, y les hizo un sermón
después que fue Judas a vender a su Señor.
[192] 2º preámbulo. El segundo, composición viendo el lugar: será aquí
considerar el camino desde Bethania a Hierusalém, si ancho, si angosto, si llano,
etcétera. Asimismo el lugar de la cena, si grande, si pequeño, si de una manera o si de
otra.
[193] 3º preámbulo. El tercero, demandar lo que quiero: será aquí dolor,
sentimiento y confusión, porque por mis pecados va el Señor a la pasión.
[194] 1º punto. El primer punto es ver las personas de la cena, y refiriendo
en mí mismo, procurar de sacar algún provecho de ellas. 2º punto. El segundo: oír lo
que hablan, y asimismo sacar algún provecho de ello. 3º punto. El 3: mirar lo que hacen
y sacar algún provecho.
[195] 4º punto. El 4: considerar lo que Christo nuestro Señor padece en la
humanidad o quiere padecer, según el paso que se contempla; y aquí comenzar con mucha
fuerza y esforzarme a doler, entristecer y llorar, y así trabajando por los otros puntos
que se siguen.
[196] 5º punto. El 5: considerar cómo la Divinidad se esconde es a saber,
cómo podría destruir a sus enemigos, y no lo hace, y cómo deja padecer la sacratíssima
humanidad tan cruelmente.
[197] 6º punto. El sexto: considerar cómo todo esto padece por mis pecados,
etcétera, y qué debo yo hacer y padecer por él.
[198] Coloquio. Acabar con un coloquio a Christo nuestro Señor, y al fin con
un Pater noster.
[199] Nota. Es de advertir, como antes y en parte está declarado, que en los
coloquios debemos de razonar y pedir según la sujeta materia, es a saber, según que me
hallo tentado o consolado, y según que deseo haber una virtud o otra, según que quiero
disponer de mí a una parte o a otra, según que quiero dolerme o gozarme de la cosa que
contemplo, finalmente pidiendo aquello que más eficazmente cerca algunas cosas
particulares deseo; y de esta manera puede hacer un sólo coloquio a Christo nuestro
Señor o si la materia o
la devoción le conmueve, puede hacer tres coloquios, uno a la Madre, otro al
Hijo, otro al Padre, por la misma forma que está dicho en la segunda semana en la
meditación de los dos binarios, con la nota que se sigue a los binarios.
[200] SEGUNDA CONTEMPLACION A LA MAÑANA SERA DESDE LA CENA AL HUERTO
INCLUSIVE.
Oración. La sólita oración preparatoria.
[201] 1º preámbulo. El primer preámbulo es la historia: y será aquí, cómo
Christo nuestro Señor descendió con sus once discípulos desde el monte Sión, donde
hizo la cena, para el valle de Iosaphar dejando los ocho en una parte del valle y los
otros tres en una parte del huerto, y poniéndose en oración suda sudor como gotas de
sangre; y después que tres veces hizo oración al Padre, y despertó a sus tres
discípulos, y después
que a su voz cayeron los enemigos, y Judas dándole la paz y San Pedro
derrocando la oreja a Malco, y Christo poniéndosela en su lugar, cayendo preso como
malhechor, le llevan el valle abajo y después la cuesta arriba para la casa de Anás.
[202] 2º preámbulo. El segundo es ver el lugar: será aquí considerar el
camino desde monte Sión al valle de Josaphar, y asimismo el huerto, si ancho, si largo,
si de una manera, si de otra.
[203] 3º preámbulo. El tercero es demandar lo que quiero, lo cual es propio
de demandar en la pasión, dolor con Christo doloroso, quebranto con Christo quebrantado,
lágrimas, pena interna de tanta pena que Christo pasó por mí.
[204] 1ª nota. En esta segunda contemplación, después que está puesta la
oración preparatoria con los tres preámbulos ya dichos, se toma la misma forma de
proceder por los puntos y coloquio que se tuvo en la primera contemplación de la cena; y
a la hora de misa y vísperas, se harán dos repeticiones sobre la primera y segunda
contemplación, y después antes de cena se traerán los sentidos sobre las dos
sobredichas contemplaciones, siempre preponiendo la oración preparatoria y los tres
preámbulos, según la subiecta materia, de la misma forma que está dicho y declarado en
la segunda semana.
[205] 2ª nota. Según la edad, disposición y temperatura ayuda a la persona
que se ejercita, hará cada día los cinco ejercicios o menos.
[206] 3ª nota. En esta tercera semana se mudarán en parte la segunda y sexta
adicción; la segunda será, luego en despertándome, poniendo delante de mí a donde voy
y a qué, resumiendo un poco la contemplación que quiero hacer, según el misterio fuere
esforzándome, mientras me levanto y me visto, en entristecerme y dolerme de tanto dolor y
de tanto padecer de Christo nuestro Señor. La sexta se mudará no procurando de traer
pensamientos alegres, aunque buenos y santos, así como son de resurrección y de gloria,
mas antes induciendo a mí mismo a dolor y a pena y quebranto, trayendo en memoria
frecuente los
trabajos, fatigas y dolores de Christo nuestro Señor, que pasó desde el punto
que nació hasta el misterio de la pasión en que al presente me hallo.
[207] 4ª nota. El examen particular sobre los ejercicios y adicciones
presentes se hará, así como se ha hecho en la semana pasada.
[208]
2º día. EL SEGUNDO DIA a la media noche, la contemplación será desde el huerto a casa
de Anás, inclusive, núm. [291], y a la mañana de casa de Anás a casa de Cayphás,
inclusive, núm. [292], después las dos repeticiones y el traer de los sentidos, según
que está ya dicho. 3º día. EL TERCERO DIA a la media noche, de casa de Caypfás a
Pilato, inclusive, núm. [293], y a la mañana de Pilato a Herodes, inclusive, núm.
[294], y después las repeticiones y sentidos por la misma forma que está ya dicho. 4º
día. EL QUARTO DIA a la media noche, de Herodes a Pilato, núm. [295], haciendo y
contemplando hasta la mitad
de los misterios de la misma casa de Pilato, y después, en el ejercicio de la
mañana, los otros misterios que quedaron de la misma casa, y las repeticiones y los
sentidos como está dicho. 5º día. EL QUINTO DIA a la media noche, de casa de Pilato
hasta ser puesto en cruz, núm. [296], y a la mañana, desde que fue alzado en cruz hasta
que espiró, núm. [297], después las dos repeticiones y los sentidos. 6º día. EL SEXTO
DIA a la media noche, desde la cruz, descendiéndole hasta el monumento exclusive, núm
[298], y a la mañana, desde el monumento inclusive hasta la casa donde Nuestra Señora
fue después de sepultado su Hijo. 7º día. EL SEPTIMO DIA, contemplación de toda la
pasión junta en el ejercicio de la media noche y de la
mañana, y en lugar de las dos repeticiones y de los sentidos, considerar todo
aquel día, cuanto más frecuente podrá, cómo el cuerpo sacratíssimo de Christo nuestro
Señor quedó desatado y apartado del ánima, y dónde y cómo sepultado. Asimismo
considerando la soledad de Nuestra Señora con tanto dolor y fatiga; después, por otra
parte, la de los discípulos.
[209] Nota. Es de notar que quien más se quiere alargar en la pasión, ha de
tomar en cada contemplación menos misterios, es a saber, en la primera contemplación
solamente la cena; en la 2ª el lavar los pies; en la 3ª el darles el sacramento; en la
4ª el sermón que Christo les hizo, y así por las otras contemplaciones y misterios.
Asimismo, después de acabada la pasión, tome un día entero la mitad de toda la pasión,
y el 2 día la otra mitad, y el 3 día toda la pasión. Por el contrario, quien quisiere
más abreviar en la pasión, tome
a la media noche la cena; a la mañana, el huerto; a la hora de misa, la casa
de Anás; a la hora de vísperas, la casa de Cayphás; en lugar de la hora antes de cena,
la casa de Pilato; de manera que no haciendo repeticiones ni el traer de los sentidos,
haga cada día cinco ejercicios distintos, y en cada uno ejercicio distinto misterio de
Christo nuestro Señor; y después de así acabada toda la pasión, puede hacer otro día
toda la pasión junta en un ejercicio o en diversos, como más le parecerá que
aprovecharse podrá.
|SOBRE-EL-COMER
[210] REGLAS PARA ORDENARSE EN EL COMER PARA ADELANTE.
1ª regla. La primera regla es, que del pan conviene menos abstenerse, porque
no es manjar sobre el cual el apetito se suele tanto desordenar, o a que la tentación
insista como a los otros manjares.
[211] 2ª regla. La segunda: acerca del beber parece más cómoda la
abstinencia, que no acerca el comer del pan; por tanto, se debe mucho mirar lo que hace
provecho, para admitir y lo que hace daño, para lanzarlo.
[212] 3ª regla. La tercera: acerca de los manjares se debe tener la mayor y
más entera abstinencia; porque así el apetito en desordenarse como la tentación en
investigar son más prontos en esta parte, y así la abstinencia en los manjares para
evitar desorden, se puede tener en dos maneras: la una en habituarse a comer manjares
gruesos, la otra, si delicados, en poca cantidad.
[213] 4ª regla. La cuarta: guardándose que no caiga en enfermedad, cuanto
más hombre quitare de lo conveniente, alcanzará más presto el medio que debe tener en
su comer y beber, por dos razones: la primera, porque así ayudándose y disponiéndose,
muchas veces sentirá más las internas noticias, consolaciones y divinas inspiraciones
para mostrársele el medio que le conviene; la segunda, si la persona se ve en la tal
abstinencia, y no con tanta fuerza corporal ni disposición para los ejercicios
espirituales
fácilmente vendrá a juzgar lo que conviene más a su sustentación corporal.
[214] 5ª regla. La quinta: mientras la persona come, considere como que ve a
Christo nuestro Señor comer con sus apóstoles, y cómo bebe, y cómo mira, y cómo
habla; y procure de imitarle. De manera que la principal parte del entendimiento se ocupe
en la consideración de nuestro Señor, y la menor en la sustentación corporal, porque
así tome mayor concierto y orden de cómo se debe haber y gobernar.
[215] 6ª regla. La sexta: otra vez mientras come, puede tomar otra
consideración o de vida de santos o de alguna pía contemplación o de algún negocio
espiritual que haya de hacer; porque estando en la tal cosa atento, tomará menos
delectación y sentimiento en el manjar corporal.
[216] 7ª regla. La séptima: sobre todo se guarde que no esté todo su ánimo
intento en lo que come, ni en el comer vaya apresurado por el apetito; sino que sea Señor
de sí, así en la manera del comer, como en la cantidad que come.
[217] 8ª regla. La octava: para quitar desorden mucho aprovecha que después
de comer o después de cenar o en otra hora que no sienta apetito de comer, determine
consigo para la comida o cena por venir, y así consecuente cada día, la cantidad que
conviene que coma; de la cual por ningún apetito ni tentación pase adelante, sino antes
por más vencer todo apetito desordenado y tentación del enemigo, si es tentado a comer
más, coma menos.

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CUARTA-SEMANA
[218] LA PRIMERA CONTEMPLACION COMO CHRISTO NUESTRO SEÑOR APARESCIO A NUESTRA
SEÑORA, NUM. [299]. Oración. La sólita oración preparatoria.
[219] 1º preámbulo. El primer preámbulo es la historia, que es aquí cómo
después que Christo espiró en la cruz, y el cuerpo quedó separado del ánima y con él
siempre unida la Divinidad, la ánima beata descendió al infierno, asimismo unida con la
Divinidad; de donde sacando a las ánimas justas y viniendo al sepulcro y
resucitado, apareció a su bendita Madre en cuerpo y en ánima.
[220] 2º preámbulo. El 2º: composición viendo el lugar, que será aquí,
ver la disposición del santo
sepulcro, y el lugar o casa de nuestra Señora, mirando las partes de ella en
particular, asimismo la cámara, oratorio, etc..
[221] 3º preámbulo. El tercero: demandar lo que quiero, y será aquí pedir
gracia para me alegrar y gozar intensamente de tanta gloria y gozo de Christo nuestro
Señor.
[222] 1º punto. 2º punto. 3º punto. El primero, 2º y 3º punto sean los
mismos sólitos que tuvimos en la cena de Christo nuestro Señor, núm. [190].
[223] 4º punto. El cuarto: considerar cómo la Divinidad, que parecía
esconderse en la pasión, parece y se muestra ahora tan maravillosamente en la santísima
resurrección, por los verdaderos y santísimos efectos de ella.
[224] 5º punto. El quinto: mirar el oficio de consolar, que Christo nuestro
Señor trae, y comparando cómo unos amigos suelen consolar a otros.
[225] Coloquio. Acabar con un coloquio o coloquios, según sujeta materia y un
Pater noster.
[226] 1ª nota. En las contemplaciones siguientes se proceda por todos los
misterios de la resurrección, de la manera que abajo se sigue, hasta la ascensión
inclusive, llevando y teniendo en lo restante la misma forma y manera en toda la semana de
la resurrección que se tuvo en toda la semana de la pasión. De suerte que por
esta primera contemplación de la resurrección se rija en cuánto los
preámbulos, según subiecta materia; y en cuanto los cinco puntos sean los mismos; y las
adicciones que están abajo sean las mismas; y así en todo lo que resta se puede regir
por el modo de la semana de la pasión, así como en repeticiones, cinco sentidos, en
acortar o alargar los misterios, etc.
[227] 2ª nota. La segunda nota: comúnmente en esta cuarta semana es más
conveniente que en las otras tres pasadas, hacer cuatro ejercicios y no cinco: el primero,
luego en levantando a la mañana; el 2 a la hora de misa o antes de comer, en lugar de la
primera repetición; el 3 a la hora de vísperas en lugar de la segunda repetición; el 4
antes de cenar, trayendo los cinco sentidos sobre los tres ejercicios del mismo día,
notando y haciendo pausa en las partes más principales, y donde haya sentido mayores
mociones y gustos
espirituales.
[228] 3ª nota. La tercera, dado que en todas las contemplaciones se dieron
tantos puntos por número cierto, así como tres o cinco, etc., la persona que contempla
puede poner más o menos puntos, según que mejor se hallare; para lo cual mucho aprovecha
antes de entrar en la contemplación conjeturar y señalar los
puntos, que ha de tomar en cierto número.
[229] 4ª nota. En esta 4ª semana en todas las diez adicciones se han de mudar
la 2ª, la 6ª, la 7ª, y la 10ª. La
2ª será luego en despertándome, poner enfrente la contemplación que tengo
de hacer, queriéndome afectar y alegrar de tanto gozo y alegría de Christo nuestro
Señor. La 6ª traer a la memoria y pensar cosas motivas a placer, alegría y gozo
espiritual, así como de gloria. La 7ª usar de claridad o de temporales cómodos, así
como en el verano de frescura, y en el invierno de sol o calor, en cuanto el
ánima piensa o conjetura que la puede ayudar, para se gozar en su Criador y Redentor. La
10ª, en lugar de la penitencia, mire la temperancia y todo medio, si no es en preceptos
de ayunos o abstinencias que la Iglesia mande, porque aquellos siempre se han de cumplir,
si no fuere justo impedimento.
|CONTEMPLACION-AMOR
[230]
CONTEMPLACION PARA ALCANZAR AMOR.
Nota. primero conviene advertir en dos cosas:
La primera es que el amor se debe poner más en las obras que en las palabras.
[231] La 2ª, el amor consiste en comunicación de las dos partes, es a saber,
en dar y comunicar el amante al amado lo que tiene o de lo que tiene o puede, y así, por
el contrario, el amado al amante; de manera que si el uno tiene ciencia, dar al que no la
tiene, si honores, si riquezas, y así el otro al otro.
Oración. Oración sólita.
[232] 1º preámbulo. Primer preámbulo es composición, que es aquí ver cómo
estoy delante de Dios nuestro Señor, de los ángeles, de los santos interpelantes por
mí.
[233] 2º preámbulo. El segundo, pedir lo que quiero: será aquí pedir
conocimiento interno de tanto bien recibido, para que yo enteramente reconociendo, pueda
en todo amar y servir a su divina majestad.
[234] 1º punto. El primer punto es traer a la memoria los beneficios recibidos
de creación, redención y dones particulares, ponderando con mucho afecto cuánto ha
hecho Dios nuestro Señor por mí y cuánto me ha dado de lo que tiene y consecuente el
mismo Señor desea dárseme en cuánto puede según su ordenación divina. Y con esto
reflexionar, en mí mismo, considerando con mucha razón y justicia lo que yo debo de mi
parte ofrecer y dar a la su divina majestad, es a saber, todas mis cosas y a mí mismo con
ellas, así como quien ofrece con todo su afecto: Tomad, Señor, y recibid toda mi
libertad, mi memoria, mi
entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer; Vos me lo distes,
a Vos, Señor, lo torno; todo es vuestro, disponed a toda vuestra voluntad; dadme vuestro
amor y gracia, que ésta me basta.
[235] El segundo mirar cómo Dios habita en las criaturas, en los elementos
dando ser, en las plantas vegetando, en los animales dando los sentidos, en los hombres
dando entender; y así en mí dándome ser, animando, dándome los sentidos, y haciéndome
entender; asimismo haciendo templo de mí siendo criado a la similitud e imagen de su
divina majestad; otro tanto refiriendo en mí mismo, por el modo que está dicho en el
primer punto o por otro que sintiere mejor. De la misma manera se hará sobre cada punto
que se sigue.
[236] El tercero considerar cómo Dios trabaja y labora por mí en todas cosas
criadas sobre la haz de la tierra, id est, habet se ad modum laborantis. Así como en los
cielos, elementos, plantas, frutos, ganados, etc., dando ser, conservando, vegetando y
sentando, etc. Después reflexionar en mí mismo.
[237] El cuarto: mirar cómo todos los bienes y dones descienden de arriba,
así como la mi medida potencia de la suma y infinita de arriba, y así justicia, bondad,
piedad, misericordia, etc., así como del sol descienden los rayos, de la fuente las
aguas, etc. Después acabar reflexionando en mí mismo según está dicho.
Acabar con un coloquio y un Pater noster.

|
EMODOS-DE-ORAR
[238] TRES MODOS DE ORAR, Y 1º SOBRE MANDAMIENTOS.
La primera manera de orar es cerca de los diez mandamientos, y de los siete
pecados mortales, de las tres potencias del ánima, y de los cinco sentidos corporales; la
cual manera de orar es más dar forma, modo y ejercicios, cómo el ánima se apareje y
aproveche en ellos, y para que la oración sea acepta, que no dar forma ni modo alguno de
orar.
[239] Primeramente se haga el equivalente de la 2ª adición de la 2ª semana,
es a saber, ante de entrar en la oración repose un poco el espíritu asentándose o
paseándose, como mejor le parecerá, considerando a dónde voy y a qué: y esta misma
adición se hará al principio de todos modos de orar.
[240] Oración. Una oración preparatoria, así como pedir gracia a Dios
nuestro Señor, para que pueda conocer en lo que he faltado acerca los diez mandamientos,
y asimismo pedir gracia y ayuda para me enmendar adelante, demandando perfecta
inteligencia de ellos para mejor guardarlos, y para mayor gloria y alabanza de su divina
majestad.
[241] Para el primer modo de orar conviene considerar y pensar en el primer
mandamiento cómo le he guardado, y en qué he faltado, teniendo regla por espacio de
quien dice tres veces Pater noster y tres veces Ave María, y si en este tiempo hallo
faltas mías, pedir venia y perdón de ellas, y decir un Pater noster; y
de esta misma manera se haga en cada uno de todos los diez mandamientos.
[242] 1ª nota. Es de notar que cuando hombre viniere a pensar en un
mandamiento, en el cual halla que no tiene hábito ninguno de pecar, no es menester que se
detenga tanto tiempo; mas según que hombre halla en sí que más o menos tropieza en
aquel mandamiento, así debe más o menos detenerse en la consideración
y escrutinio del, y lo mismo se guarde en los pecados mortales.
[243] 2ª nota. Después de acabado el discurso ya dicho sobre todos los
mandamientos, acusándome en ellos, y pidiendo gracia y ayuda para enmendarme adelante, se
ha de acabar con un coloquio a Dios nuestro Señor según subiecta materia. 
[244] 2º SOBRE PECCADOS MORTALES.
Acerca de los siete pecados mortales, después de la adición, se haga la
oración preparatoria, por la
manera ya dicha, sólo mudando que la materia aquí es de pecados que se han de
evitar, y antes era de mandamientos, que se han de guardar, y asimismo se guarde la orden
y regla ya dicha y el coloquio.
[245] Para mejor conocer las faltas hechas en los pecados mortales, mírense
sus contrarios, y así para mejor evitarlos proponga y procure la persona con santos
ejercicios adquirir y tener las siete virtudes a ellos contrarias.
[246] 3 SOBRE LAS POTENCIAS DEL ANIMA.
Modo. En las tres potencias del ánima se guarde la misma orden y regla que en
los mandamientos, haciendo su adición, oración preparatoria y coloquio.
[247] 4 SOBRE LOS CINCO SENTIDOS CORPORALES.
Modo. Cerca los cinco sentidos corporales se tendrá siempre la misma orden,
mudando la materia de ellos.
[248] Nota. Quien quiere imitar en el uso de sus sentidos a Christo nuestro
Señor, encomiéndese en la oración preparatoria a su divina majestad; y después de
considerado en cada un sentido, diga un Ave María o un Pater noster, y quien quisiere
imitar en el uso de los sentidos a nuestra Señora, en la oración preparatoria se
encomiende a ella, para que le alcance gracia de su Hijo y Señor para ello; y después de
considerado en cada un sentido, diga un Ave María.
[249] SEGUNDO MODO DE ORAR ES CONTEMPLANDO LA SIGNIFICACION DE CADA PALABRA DE
LA ORACION.
[250] Adición. La misma adición que fue en el primer modo de orar (núm.
[239]) será en este segundo.
[251] Oración. La oración preparatoria se hará conforme a la persona a quien
se endereza la oración.
[252] 2º modo de orar. El segundo modo de orar es que la persona, de rodillas
o asentado, según la mayor disposición en que se halla y más devoción le acompaña,
teniendo los ojos cerrados o hincados en un lugar sin andar con ellos variando, diga
Pater, y esté en la consideración de esta palabra tanto tiempo, cuánto halla
significaciones, comparaciones, gustos y consolación en consideraciones
pertinentes a la tal palabra, y de la misma manera haga en cada palabra del Pater noster o
de otra oración cualquiera que de esta manera quisiere
orar.
[253] 1ª regla. La primera regla es que estará de la manera ya dicha una hora
en todo el Pater noster, el cual acabado dirá un Ave María, Credo, Anima Christi y Salve
Regina vocal o mentalmente, según la manera acostumbrada.
[254] 2ª regla. La segunda regla es que si la persona que contempla el Pater
noster hallare en una palabra o en dos tan buena materia que pensar y gusto y
consolación, no se cure pasar adelante, aunque se acabe la hora en aquello que halla, la
cual acabada, dirá la resta del Pater noster en la manera acostumbrada.
[255] 3ª regla. La tercera es, que si en una palabra o dos del Pater noster se
detuvo por una hora entera, otro día cuando querrá tornar a la oración, diga la
sobredicha palabra o las dos según que suele; y en la palabra que se sigue inmediatamente
comience a contemplar, según que se dijo en la segunda regla.
[256] 1ª nota. Es de advertir que acabado el Pater noster en uno o en muchos
días, se ha de hacer lo mismo con el Ave María y después con las otras oraciones, de
forma que por algún tiempo siempre se ejercite en una de ellas.
[257] 2ª nota. La 2ª nota es que acabada la oración, en pocas palabras
convirtiéndose a la persona a quien ha orado, pida las virtudes o gracias de las cuales
siente tener más necesidad.

[258] TERCER MODO DE ORAR SERA POR COMPAS.
Adición. La adicción será la misma que fue en el primero y segundo modo de
orar. Oración. La oración preparatoria será como en el segundo modo de orar. 3º modo
de orar. El tercero modo de orar es que con cada un inspiración o espiración se ha de
orar mentalmente diciendo una palabra del Pater noster o de otra oración que se rece, de
manera que una sola palabra se diga entre una inspiración y otra, y mientras durare el
tiempo de una inspiración, se mire principalmente en la significación de la tal palabra,
o en la persona a quien reza, o en la bajeza de sí mismo, o en la diferencia de tanta
alteza a tanta bajeza propia; y por la misma forma y regla procederá en las otras
palabras del Pater noster; y las otras oraciones, es a saber: Ave María, Anima Christi,
Credo y Salve Regina hará según que suele.
[259] 1ª regla. La primera regla es que en el otro día o en otra hora que
quiera orar, diga el Ave María por compás, y las otras oraciones según que suele, y
así consecuentemente procediendo por las otras.
[260] 2ª regla. La segunda es que quien quisiere detenerse más en la oración
por compás, puede decir todas las sobredichas oraciones o parte de ellas llevando la
misma orden por compás, como está
declarado.
|EMISTERIOS-VIDA-XTO
[261] LOS MISTERIOS DE LA VIDA DE CHRISTO NUESTRO SEÑOR. Nota. Es de advertir
en todos los misterios siguientes, que todas las palabras que están inclusas en
paréntesis son del mismo Evangelio, y
no las que están de fuera; y en cada misterio por la mayor parte hallarán
tres puntos para meditar y contemplar en ellos con mayor facilidad.
[262] DE LA ANNUNCIACION DE NUESTRA SEÑORA ESCRIBE SANT LUCAS EN EL PRIMERO
CAPITULO, V.26-38. 1º El primer punto es que el ángel San Gabriel, saludando
a nuestra Señora, le significó la concepción de Christo nuestro Señor. (Entrando el
ángel adonde estaba María, la saludó, diciéndole: Dios te salve, llena de gracia;
concebirás en tu vientre y parirás un hijo). 2º El segundo: confirma el ángel lo que
dijo a nuestra Señora, significando la concepción de San Joán Baptista, diciéndole: (Y
mira que Elisabet, tu parienta, ha concebido un hijo en su vejez). 3º El tercio:
respondió al ángel nuestra Señora:
(He aquí la sierva del Señor; cúmplase en mí según tu palabra).
[263] DE LA VISITACION DE NUESTRA SEÑORA A ELISABET DICE SANT LUCAS EN EL
PRIMERO CAPITULO, V.39-56. 1º Primero: como nuestra Señora visitase a Elisabet, Sant
Joán Baptista, estando en el vientre de su madre, sintió la visitación que hizo nuestra
Señora: (Y como oyese Elisabet la salutación de nuestra Señora, gozóse el niño en el
vientre de ella, y llena del Espíritu Santo, Elisabet exclamó
con una gran voz y dijo: bendita seas tú entre las mujeres, y bendito sea el
fruto de tu vientre). 2º
Segundo: Nuestra Señora canta el cántico diciendo: (Engrandece mi ánima al
Señor). 3º Tercio: (María estuvo con Elisabet casi tres meses, y después se tornó a
su casa).
[264] DEL NACIMIENTO DE CHRISTO NUESTRO SEÑOR DICE SANT LUCAS EN EL CAPITULO
II, V.1-14. 1º Primero: Nuestra Señora y su esposo Joseph van de Nazaret a
Bethlén: (Ascendió Joseph de Galilea a Bethlén, para conocer suiección a Cesar con
María su esposa y mujer ya preñada). 2º 2º: (Parió su Hijo primogénito y lo
envolvió con paños y lo puso en el pesebre). 3º 3º: (Llegóse una multitud de
ejército celestial que decía: gloria sea a Dios en los cielos).
[265] DE LOS PASTORES ESCRIBE SANT LUCAS EN EL CAPITULO II, V.8-20. Primero: La
natividad de Christo nuestro Señor se manifiesta a los pastores por el ángel:
(Manifestó a vosotros grande gozo, porque hoy es nacido el Salvador del mundo). 2º: Los
pastores van a Bethlén: (vinieron con prisa y hallaron a María y a Joseph y al Niño
puesto en el pesebre). 3º: (Tornaron los pastores glorificando y laudando al Señor).
[266] DE LA CIRCUNCISSION ESCRIBE SANT LUCAS EN EL CAPITULO II, V.21. 1º
Primero: circuncidaron al Niño Jesús.
2º 2º: (El nombre del es llamado Jesús, el cual es nombrado del ángel ante
que en el vientre se concibiese).
3º 3º: tornan el Niño a su Madre, la cual tenía compasión de la sangre que
de su Hijo salía.
[267] DE LOS TRES REYES MAGOS ESCRIBE SANT MATHEO EN EL CAPITULO II, V.1-12.
1º
Primero: los tres reyes magos, guiándose por la estrella, vinieron a adorar a
Jesús, diciendo: (Vimos la estrella del en Oriente y venimos a adorarle). 2º: le
adoraron y le ofrecieron dones: (Prostrándose por tierra lo adoraron y le presentaron
dones, oro, incienso y mirra). 3º: (Recibieron respuesta estando durmiendo
que no tornasen a Herodes, y por otra vía tornaron a su región).
[268] DE LA PURIFICACION DE NUESTRA SEÑORA Y REPRESENTACION DEL NIÑO JESU
ESCRIBE SANT LUCAS, CAPITULO II, V.22-39. 1º Primero: traen al Niño Jesús al
templo, para que sea representado al Señor como primogénito, y ofrecen por él (un par
de tórtolas o dos hijos de palomas). 2º: Simeón viniendo al templo (tomólo en sus
brazos), diciendo: (Ahora Señor, deja a tu siervo en paz). 3º
3º: Ana (viniendo después confesaba al Señor y hablaba del a todos los que
esperaban la redención de Israel).
[269] DE LA HUIDA HA EGIPTO ESCRIBE SANT MATHEO EN EL CAPITULO II, V.13-18. 1º
Primero: Heredes quería matar al Niño Jesús, y así mató los inocentes y
ante de la muerte de ellos amonestó el ángel a Joseph que huyese a Egipto: (Levántate y
toma el Niño y a su Madre y huye a Egipto). 2º: Partió para Egipto: (El cual
levantándose de noche partió a Egipto). 3º 3º: (Estuvo allí hasta la muerte de
Herodes).
[270] DE COMO CHRISTO NUESTRO SEÑOR TORNO DE EGIPTO ESCRIBE SANT MATHEO EN EL
CAPITULO II, V.19-23. 1º Primero: el ángel amonesta a Joseph para que torne a Israel:
(Levántate y toma el Niño y su Madre y va a la tierra de Israel). 2º 2º:
(Levantándose vino en la tierra de Israel).
3º 3º: Porque reinaba Archelao, hijo de Herodes, en Judea, retráxosse en
Nazaret.
[271] DE LA VIDA DE CHRISTO NUESTRO SEÑOR DESDE LOS DOCE AÑOS HASTA LOS
TREINTA ESCRIBE SANT LUCAS EN EL CAPITULO II, V.51-52. 1º Primero: era obediente a sus
padres.
2º (Aprovechaba en sapiencia, edad y gracia).
3º Parece que exercitaba la arte de carpintero, como muestra significar Sant
Marco en el capítulo sexto:
(¿Por aventura es éste aquel carpintero?).
[272] DE LA VENIDA DE CHRISTO AL TEMPLO QUANDO ERA DE EDAD DE DOCE AÑOS
ESCRIBE SANT LUCAS EN EL CAPITULO II, V.41-50. 1º Primero. Christo nuestro Señor de edad
de doce años ascendió de Nazaret a Hierusalem. 2º 2º: Christo nuestro Señor quedó en
Hierusalem, y no lo
supieron sus parientes. 3º 3º: Passados los tres días le hallaron disputando
en el templo, y asentado en medio de los doctores, y demandándole sus padres dónde
había estado, respondió: (¿no sabéis que en las cosas que son de mi Padre me conviene
estar?).
[273] DE COMO CHRISTO SE BAPTIZO ESCRIBE SANT MATHEO EN EL CAPITULO III,
V.13-17.
1º Primero: Christo nuestro Señor, después de haberse despedido de su
bendita Madre, vino desde Nazaret al río Jordán, donde estaba San Joán Baptista. 2º
2º: Sant Joán baptizó a Christo nuestro Señor, y queriéndose escusar, reputándose
indigno de lo baptizar, dícele Christo: (Haz esto por el presente, porque
assí es menester que cumplamos toda la justicia). 3º 3º: (Vino el Espíritu
Sancto y la voz del Padre desde el cielo afirmando: este es mi Hijo amado, del qual estoy
muy satisfecho).
[274] DE COMO CHRISTO FUE TENTADO ESCRIBE SANT LUCAS EN EL CAPITULO IV, V.1-13,
Y MATHEO, CAPITULO IV, V.1-11. 1º Primero: después de haberse bautizado fue
al desierto, donde ayunó quarenta días y quarenta noches. 2º 2º: fue tentado del
enemigo tres veces: (Llegándose a él el tentador le dice: Si tú eres Hijo de Dios, di
que estas piedras se tornen en pan; échate de aquí abaxo; todo esto que vees te daré,
si prostrado en tierra me adorares). 3º 3º: (Vinieron los ángeles y le servían).
[275] DEL LLAMAMIENTO DE LOS APOSTOLES.
1º Primero: tres veces parece que son llamados San Pedro y Sant Andrés:
primero a cierta noticia; esto consta por Sant Joán en el primero capítulo;
secundariamente a seguir en alguna manera a Christo con propósito de tornar a poseer lo
que habían dexado, como dice Sant Lucas en el capítulo quinto; terciamente para seguir
para siempre a Christo nuestro Señor, Sant Matheo en el cuarto capítulo, y Sant Marco en
el primero. 2º 2º: Llamó a Philipo, como está en el primero capítulo de Sant Joán, y
a Matheo, como el mismo Matheo dice en el nono capítulo. 3º 3º: Llamó a lo otros
apóstoles de cuya especial vocación no hace mención el evangelio. Y también tres otras
cosas se han de considerar: la primera, cómo los apóstoles eran de ruda y baxa
condición; la segunda, la dignidad a la qual fueron tan suavemente llamados; la tercera,
los
dones y gracias por las quales fueron elevados sobre todos los padres del nuevo
y viejo testamento.
[276] DEL PRIMERO MILAGRO HECHO EN LAS BODAS DE CANA (GALILEA) ESCRIBE SANT
JOAN, CAPITULO II, V.1-11. 1º Primero: fue convidado Christo nuestro Señor
con sus discípulos a las bodas. 2º 2º: La Madre declara al Hijo la falta del vino
diciendo: (No tienen vino); y mandó a los servidores: (Haced cualquiera cosa que os
dixere). 3º 3º: (Convertió el agua en vino, y manifestó su gloria, y creyeron en él
sus discípulos).
[277] DE COMO CHRISTO ECHO FUERA DEL TEMPLO LOS QUE VENDIAN ESCRIBE SANT JOAN,
CAPITULO II, V.13-22. 1º Primero: Echó todos los que vendían fuera del templo con un
azote hecho de cuerdas. 2º 2º: Derrocó las mesas y dineros de los banqueros ricos que
estaban en el templo. 3º 3º:A los pobres que vendían palomas mansamente dixo: (quitá
estas cosas de aquí y no quieráis hacer mi cassa
cassa de mercadería).
[278] DEL SERMON QUE HIZO CHRISTO EN EL MONTE ESCRIBE SANT MATHEO EN EL
CAPITULO V. 1º Primero: a sus amados discípulos aparte habla de las ocho
beatitúdines: (Bienaventurados los pobres de espíritu, los mansuestos, los misericordes,
los que lloran, los que passan hambre y sed por la justicia, los limpios de corazón, los
pacíficos, y los que padescen persecuciones). 2º 2º: los exorta para que usen bien de
sus talentos: (Assí vuestra luz alumbre delante los hombres, para que vean vuestras
buenas obras, y glorifiquen vuestro Padre, el qual está en los cielos). 3º 3º: se
muestra no transgresor de la ley, mas consumador, declarando el precepto de no matar, no
fornicar, no perjurar, y de amar los enemigos: (Yo os
digo a vosotros que améis a vuestros enemigos y hagáis bien a los que os
aborrescen).
[279] DE COMO CHRISTO NUESTRO SEÑOR HIZO SOSEGAR LA TEMPESTAD DEL MAR
ESCRIBE SANT MATHEO CAPITULO VIII, V.23-27. 1º Primero: estando Christo
nuestro Señor dormiendo en la mar, hízose una gran tempestad. 2º 2º: sus discípulos,
atemorizados, lo despertaron a los quales por la poca fe que tenían reprehende
diciéndoles: (¿Qué teméis, apocados de fe?). 3º 3º: mandó a los vientos y a la mar
que cessassen, y así cesando se hizo tranquila la mar, de lo qual se maravillaron los
hombres diciendo: (¿Quién es éste, al qual el viento y la mar obedescen?).
[280] DE COMO CHRISTO ANDABA SOBRE LA MAR ESCRIBE SANT MATHEO, CAPITULO
XIV,V.22-33. 1º Primero: stando Christo nuestro Señor en el monte, hizo que sus
discípulos se fuesen a la navecilla, y despedida la turba comenzó ha hacer oración
solo. 2º 2º: la navecilla era combatida de las ondas, a la qual Christo viene andando
sobre el agua, y los discípulos pensaban que fuese fantasma. 3º 3º:
diciéndoles Christo: (Yo soy, no queráis temer). San Pedro, por su
mandamiento, vino a él andando sobre el agua, el qual dudando comenzó a sampuzarse, mas
Christo nuestro Señor lo libró, y le reprehendió de su poca fe, y después entrando en
la navecilla cessó el viento.
[281] DE COMO LOS APOSTOLES FUERON EMBIADOS A PREDICAR ESCRIBE SANT MATHEO,
CAPITULO X, V.1-16. Primero: llama Christo a sus amados discípulos, y dales
potestad de echar los demonios de los cuerpos humanos y curar todas las enfermedades. 2º:
Enséñalos de prudencia y paciencia: (Mirad que os envío a vosotros como ovejas en medio
de lobos; por tanto, sed prudentes como serpientes,
y símplices como palomas). 3º: Dales el modo de ir: (No queráis poseer oro
ni plata; lo que graciosamente recibís, dadlo graciosamente); y dióles materia de
predicar: (Yendo predicaréis diciendo: ya se ha acercado el reyno de los cielos).
[282] DE LA CONVERSION DE LA MAGDALENA ESCRIBE SANT LUCAS, CAPITULO VII,
V.36-50. Primero: entra la Magdalena adonde está Christo nuestro Señor
asentado a la tabla en casa del phariseo, la qual traía un vaso de alabastro lleno de
ungüento. 2º 2º: estando detrás del Señor, cerca sus pies, con lágrimas los comenzó
de regar, y con los cabellos de su cabeza los enxugaba, y bessaba sus pies, y con
ungüento los untaba. 3º 3º: como el phariseo acusase a la Magdalena, habla Christo en
defensión della,
diciendo: (Perdónanse a ella muchos peccados, porque amó mucho; y dixo a la
muger: tu fe te ha hecho salva, vete en paz).
[283] DE COMO CHRISTO NUESTRO SEÑOR DIO A COMER A CINCO MIL HOMBRES ESCRIBE
SANT MATHEO, CAPITULO XIV, V.13-21. 1º Primero: los discípulos, como ya se hiciese
tarde, ruegan a Christo que despida la multitud de hombres que con él eran. 2º 2º:
Christo nuestro Señor mandó que le truxesen panes, y mandó que se asentassen a la
tabla, y bendixo, y partió, y dió a sus discípulos los panes, y los discípulos a la
multitud. 3º 3º: (Comieron y hartáronse, y sobraron doce espuertas).
[284]
DE LA TRANSFIGURACION DE CHRISTO ESCRIBE SANT MATHEO, CAPITULO XVII,
V.1-9. 1º Primero: tomando en compañía Christo nuestro Señor a sus amados
discípulos Pedro, Jacobo y Joán, transfiguróse, y su cara resplandescía como el sol, y
sus vestiduras como la nieve. 2º 2º: Hablaba con Moisé y Helía.
3º 3º: diciendo Sant Pedro que hiciesen tres tabernáculos, sonó una voz del
cielo que decía: (Este es mi Hijo amado, oídle); la qual voz, como sus discípulos la
oyesen, de temor cayeron sobre las caras, y Christo nuestro Señor tocólos, y díxoles:
(Levantaos y no tengáis temor; a ninguno digáis esta visión, hasta que el Hijo del
hombre resucite).
[285] DE LA RESURRECCION DE LAZARO, JOANNES, CAPITULO XI, V.1- 45. 1º Primero:
hacen saber a Christo nuestro Señor Marta y María la enfermedad de Lázaro, la qual
sabida se detuvo por dos días, para que el milagro fuese más evidente. 2º 2º: antes
que lo resuscite pide a la una y a la otra que crean diciendo: (Yo soy resurrección y
vida; el que cree en mí, aunque sea muerto, vivirá). 3º 3º: lo resuscita después de
haber llorado y hecho oración; y la manera de resuscitarlo fue mandando: (Lázaro, ven
fuera).
[286] DE LA CENA EN BETANIA, MATHEO, CAPITULO XXVI, V.6-10. 1º Primero: el
Señor cena en casa de Simón el leproso, juntamente con Lázaro. 2º 2º: derrama María
el ungüento sobre la cabeza de Christo. 3º 3º: murmura Judas, diciendo: (¿Para qué es
esta perdición de ungüento?); mas él escusa otra vez a Magdalena, diciendo: (¿Porqué
sois enojosos a esta muger, pues que ha hecho una buena obra conmigo?).
[287] DOMINGO DE RAMOS, MATHEO, CAPITULO XXI, V.1-17.
1º Primero: el Señor envía por el asna y el pollino diciendo: (Desataldos y
traédmelos; y si alguno os dixere alguna cosa, decid que el Señor los ha menester, y
luego los dexará). 2º 2º: subió sobre el asna cubierta con las vestiduras de los
apóstoles. 3º 3º: le salen a recebir tendiendo sobre el camino sus vestiduras y los
ramos de los árboles y diciendo: (Sálvanos, Hijo de David; bendito el que viene en
nombre del Señor, sálvanos en las alturas).
[288] DE LA PREDICACION EN EL TEMPLO, LUC., CAPITULO XIX, V.47-48. 1º Primero:
estaba cada día enseñando en el templo.
2º 2º: acabada la predicación, porque no había quien lo rescibiese en
Hierusalem, se volvía a Bethania.
[289] DE LA CENA, MATHEO, XXVI, V.20-30; JOAN, XIII, V.1-30. 1º Primero:
comió el cordero pascual con sus doce apóstoles, a los quales les predixo su muerte: (En
verdad os digo que uno de vosotros me ha de vender). 2º 2º: lavó los pies de los
discípulos, hasta los de Judas, comenzando de Sant Pedro, el qual considerando la
majestad del Señor y su propia baxeza, no queriendo consentir, decía: (Señor, ¿tú me
lavas a mí los pies?); mas Sant Pedro no sabía que en aquello daba exemplo de
humildad, y por eso dixo: (Yo os he dado exemplo, para que hagáis como yo hice). 3º 3º:
instituyó el sacratíssimo sacrificio de la eucharistía, en grandíssima señal de su
amor, diciendo: (Tomad y comed). Acabada la cena, Judas se sale a
vender a Christo nuestro Señor.
[290] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE LA CENA HASTA EL HUERTO INCLUSIVE,
MATHEO, CAPITULO XXVI, V.30-46; Y MARCO, CAPIT. XIV, V.26-42. 1º Primero: el
Señor, acabada la cena y cantando el himno, se fue al monte Oliveti con sus discípulos
llenos de miedo; y dexanlos ocho en Gethesemaní, diciendo: (Sentaos aquí hasta que vaya
allí a orar). 2º 2º: acompañado de SanPedro, Sant Tiago y Sant Joán, oró tres veces
al Señor, diciendo: (Padre, si se puede hacer, pase de mí este
cáliz; con todo no se haga mi voluntad, sino la tuya; y estando en agonía
oraba más prolixamente). 3º 3º:vino en tanto temor, que decía: (Triste está mi ánima
hasta la muerte); y sudó sangre tan copiosa, que dice
Sant Lucas: (Su sudor era como gotas de sangre que corrían en tierra), lo qual
ya supone las vestiduras estallenas de sangre.
[291] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE EL HUERTO HASTA LA CASA DE ANAS
INCLUSIVE, MATHEO, XXVI, V.47-58; LUCAS, XXII, 47-57; MARCOS, CAPITULO XIV,
43-68. 1º
Primero: el Señor se dexa besar de Judas, y prender como ladrón, a los quales
dixo: (Como a ladrón m habéis salido a prender, con palos y armas, quando cada día
estaba con vosotros en el templo enseñando, y no me prendistes); y diciendo: (¿A quién
buscáis?), cayeron en tierra los enemigos. 2º 2º: San Pedro hirió a un siervo del
pontífice, al qual el mansueto Señor dice: (Torna tu espada en su lugar), y sanó la
herida del
siervo. 3º 3º: desamparado de sus discípulos es llevado a Anás, adonde San
Pedro, que le había seguido desde lexos, lo negó una vez y a Christo le fue dada una
bofetada diciéndole: (¿Así respondes al Pontífice?).
[292] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE CASA DE ANAS HASTA LA CASA DE CAYPHAS
INCLUSIVE, MATHEO, XXVI; MARCOS, XIV; LUCAS, XXII; JOAN, CAPITULO XVIII. 1º Primero: lo
llevan atado desde casa de Anás a casa de Cayphás, adonde Sant Pedro lo negó dos veces,
y mirado del
Señor (saliendo fuera lloró amargamente). 2º 2º: estuvo Jesús toda aquella
noche atado.
3º 3º: aliende desto los que lo tenían preso se burlaban dél, y le herían,
y le cubrían la cara, y le daban de bofetadas; y le preguntaban: (Prophetiza nobis quién
es el que te hirió; y semejantes cosas blasphemaban contra él).
[293] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE LA CASA DE CAYPHAS HASTA LA DE PILATO
INCLUSIVE, MATHEO, XXVII; LUC., XXIII; MARCOS, XV. 1º Primero: lo llevan toda la multitud
de los judíos a Pilato, y delante dél lo acusan diciendo: (A éste habemos hallado que
echaba a perder nuestro pueblo y vedaba pagar tributo a César). 2º 2º: después de
habello Pilato una vez y otra examinado, Pilato
dice: (Yo no hallo culpa ninguna). 3º 3º: le fue preferido Barrabás,
ladrón: (Dieron voces todos diciendo: no dexes a éste, sino a Barrabás).
[294] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE CASA DE PILATO HASTA LA DE HERODES,
LUCAS, XXIII, V.6-11. 1º Primero: Pilato envió a Jesú Galileo a Herodes,
tetrarca de Galilea. 2º 2º:
Herodes, curioso, le preguntó largamente; y El ninguna cosa le respondía,
aunque los escribas y sacerdotes le acusaban constantemente. 3º 3º: Herodes lo
despreció con su exército, vestiéndole con una veste blanca.
[295] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE LA CASA DE HERODES HASTA LA DE PILATO,
MATHEO, XXVII; LUCAS, XXIII; MARCOS, XV, ET JOAN, XIX. 1º Primero: Herodes lo torna a
enviar a Pilato, por lo qual son hechos amigos, que antes estaban enemigos. 2º 2º: tomó
a Jesús Pilato, y azotólo, y los soldados hicieron una corona de espinas, y pusiéronla
sobre su cabeza, y vestiéronlo de púrpura, y venían a él y decían: (Dios te salve,
rey de los judíos); (y dábanle de bofetadas). 3º 3º: lo sacó
fuera en presentia de todos: (Salió, pues, Jesús fuera coronado de espinas y
vestido de grana; y díxoles Pilato: E aquí el hombre); y como lo viesen los pontífices,
daban voces, diciendo: (Crucifica, crucifícalo).
[296] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE CASA DE PILATO HASTA LA CRUZ INCLUSIVE,
JOAN, XIX, V.13-22. 1º Primero: Pilato, sentado como juez, les cometió a
Jesús, para que le crucificasen, después que los judíos lo habían negado por rey
diciendo: (No tenemos rey sino a César). 2º 2º: llevaba la cruz a cuestas, y no
podiéndola llevar, fue constreñido Simón cirenense para que la llevase detrás de
Jesús.
3º 3º: lo crucificaron en medio de dos ladrones, poniendo este título:
(Jesús nazareno, rey de los judíos).
[297] DE LOS MISTERIOS HECHOS EN LA CRUZ, JOAN, XIX, V.23-37. 1º Primero:
habló siete palabras en la cruz: rogó por los que le crucificasen; perdonó al ladrón;
encomendó a San Joán a su Madre,y a la Madre a San Joán; dixo con alta voz: (Sitio); y
diéronle hiel y vinagre; dixo que era desmanparado; dixo: (acabado es); dixo: (Padre, en
tus manos encomiendo mi espíritu). 2º 2º: el sol fue escurecido; las
piedras, quebradas; las sepulturas, abiertas; el velo del templo, partido en
dos partes de arriba abaxo. 3º 3º:blasphémanle diciendo: (Tú eres el que destruyes el
templo de Dios; baxa de la cruz); fueron divididas sus vestiduras; herido con la lanza su
costado manó agua y sangre.
[
298] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE LA
CRUZ HASTA EL SEPULCHRO INCLUSIVE,
IBIDEM. 1º Primero: fue quitado de la cruz por Joseph y Nicodemo, en presencia
de su Madre dolorosa. 2º2º: fue llevado el cuerpo al sepulchro y untado y sepultado. 3º
3º: fueron puestas guardas.
[299] DE LA RESURRECCION DE CHRISTO NUESTRO SEÑOR. DE LA PRIMERA APARICION
SUYA. 1º Primero: apareció a la Virgen María, lo qual, aunque no se diga en la
Escriptura, se tiene por dicho, en decir que aparesció a tantos otros; porque la
Escriptura supone que tenemos entendimiento, como
está escripto: (¿También vosotros estáis sin entendimiento?).
[300] DE LA 2ª APARICION, MARCO, CAPITULO XVI, V.1-11
1º Primero: van muy de mañana María Magdalena, Jacobi y Solomé al
monumento, diciendo: (¿Quién nos alzará la piedra de la puerta del monumento?). 2º
2º: veen la piedra alzada y al ángelo que dice: (A Jesú nazareno buscáis; ya es
resucitado, no está aquí). 3º 3º: aparesció a María, la qual se quedó cerca del
sepulchro, después de idas las otras.
[301] DE LA 3ª APARICION, SANT MATEHO, ULTIMO CAPITULO. 1º Primero: salen
estas Marías del monumento con temor y gozo grande, queriendo anunciar a los discípulos
la resurrección del Señor. 2º2º: Christo nuestro Señor se les aparesció en el
camino, diciéndoles: (Dios os salve); y ellas llegaron y pusiéronse a sus pies y
adoráronlo. 3º 3º: Jesús les dice: (No temáis; id y decid a mis hermanos que vayan a
Galilea, porque allí me verán).
[302] DE LA 4ª APARICION, CAPITULO ULTIMO DE LUC., V.9-12; 33- 34. 1º
Primero: oído de las mugeres que Christo era resucitado, fue de presto Sant Pedro al
monumento. 2º 2º: entrando en el
monumento vio solos los paños con que fue cubierto el cuerpo de Christo
nuestro Señor y no otra cosa. 3º3º: pensando Sant Pedro en estas cosas se le aparesció
Christo y por eso los apóstoles decían:(Verdaderamente el Señor a resuscitado y
aparescido a Simón).
[303] DE LA 5ª APARICION EN EL ULTIMO CAPITULO DE SANT LUCAS. 1º Primero: se
aparesce a los discípulos que iban en Emaús hablando de Christo. 2º 2º: los reprehende
mostrando por las Escrituras que Christo había de morir y resuscitar: (¡Oh nescios y
tardos de corazón para creer todo lo que han hablado los prophetas! ¿No era necesario
que Christo padesciese, y así entrase en su gloria?). 3º 3º: por
ruego dellos se detiene allí y estuvo con ellos hasta que, en comulgándolos,
desaparesció; y ellos tornando, dixeron a los discípulos cómo lo habían conoscido en
la comunión.
[304] DE LA 6ª APARICION, JOAN, CAPITULO XX, V.19-23.
1º Primero: los discípulos estaban congregados (por el miedo de los judíos),
excepto Sancto Thomás. 2º 2º:se les aparesció Jesús estando las puertas cerradas, y
estando en medio dellos dice: (Paz con vosotros). 3º3º: dales el Spíritu Sancto
diciéndoles: (Recebid el Spíritu Sancto; a aquellos que perdonáredes los peccados,
les serán perdonados).
[305] DE LA 7ª APARICION, JOAN, XX, V.24-29.
1º primero: Sancto Thomás, incrédulo, porque era absente de la aparición
precedente, dice: (Si no lo viere,no lo creeré). 2º 2º: se les aparece Jesús desde
ahí a ocho días, estando cerradas las puertas, y dice a Sancto Thomás: (Mete aquí tu
dedo, y vee la verdad, y no quieras ser incrédulo, sino fiel). 3º 3º: Sancto Thomás
creyó diciendo: (Señor mío y Dios mío); al qual dice Christo:
(Bienaventurados son los que no vieron y creyeron).
[306] DE LA 8ª APARICION, JOAN, CAPITULO ULTIMO, V.1-17. 1º Primero: Jesús
aparesce a siete de sus discípulos que estaban pescando, los quales por toda la noche no
habían tomado nada, y estendiendo la red por su mandamiento, (no podían sacalla por la
muchedumbre de peces). 2º 2º: por este milagro Sant Joán lo conosció, y dixo a Sant
Pedro: (El Señor es); el qual se echó en la mar y vino a Christo. 3º 3º: les dio a
comer parte de un pez asado y un panar de miel; y enconmendó las ovejas a Sant Pedro,
primero examinado tres veces de la charidad, y le dice: (Apacienta mis ovejas).
[307] DE LA 9ª APARICION, MATHEO, CAPITULO ULTIMO, V.16-20. 1º primero: los
discípulos, por mandado del Señor, van al monte Thabor. 2º 2º: Christo se les aparesce
y dice: (Dada me es toda potestad en cielo y en tierra). 3º 3º: los embió por todo el
mundo a predicar, diciendo: (Id y enseñad todas las gentes
bautizándolas en nombre del Padre y del Hijo y del Spíritu Sancto).
[308] DE LA 10ª APARICION EN LA PRIMERA EPISTOLA A LOS CORINTHIOS, CAPITULO
XV, V.6. (Después fue visto de más de 500 hermanos juntos).
[309] DE LA 11ª APARICION. EN LA PRIMERA EPISTOLA A LOS CORINTHIOS, CAPITULO
XV, V.7. (Aparesció después a Santiago).
[310] DE LA 12ª APARICION.
Aparesció a Joseph abarimatia, como píamente se medita y se lee en la vida de
los Sanctos.
[311]
DE LA 13ª APARICION, 1ª EPISTOLA CORINTHIOS, CAPITULO XV, V.8 Aparesció a Sant Pablo
después de la Ascensión (finalmente a mí, como abortivo, se me aparesció). Aparesció
también en ánima a los padres sanctos del limbo y después de sacados y tornado a tomar
el cuerpo, muchas veces aparesció a los discípulos y conversaba con ellos.
[312] DE LA ASCENSION DE CHRISTO NUESTRO SEÑOR, ACT. I, V,1- 12. 1º Primero:
después que por espacio de quarenta días aparesció a los apóstoles, haciendo muchos
argumentos y señales y hablando
del reyno de Dios, mandóles que en Hierusalem esperasen el Spíritu Sancto
prometido. 2º 2º: sacólos al monte Olibeti (y en presencia dellos fue elevado y una
nube le hizo desaparescer de los ojos dellos). 3º 3º:mirando ellos al cielo les dicen
los ángeles: (Varones galileos, ¿qué estáis mirando al cielo?, este Jesús, el qual es
llevado de vuestros ojos al cielo, así vendrá como le vistes ir en el cielo).

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EREGLAS-1ªSEMANA
[313] REGLAS PARA EN ALGUNA MANERA SENTIR Y COGNOSCER LAS VARIAS MOCIONES QUE
EN LA ANIMA SE CAUSAN: LAS BUENAS PARA RESCIBIR Y LAS MALAS PARA LANZAR;Y SON MAS PROPIAS
PARA LA PRIMERA SEMANA.
[314] 1ª regla. La primera regla: en las personas que van de pecado mortal en
pecado mortal, acostumbra comúnmente el enemigo proponerles placeres aparentes, haciendo
imaginar delectaciones y placeres sensuales, por más los conservar y aumentar en sus
vicios y pecados; En las cuales personas el buen espíritu usa contrario modo,
punzándoles y remordiéndoles las consciencias por el sindérese de la razón.
[315] 2ª regla. La segunda: en las personas que van intensamente purgando sus
pecados, y en el servicio de Dios nuestro Señor de bien en mejor subiendo, es el
contrario modo que en la primera regla; porque entonces propio es del mal espíritu
morder, tristar y poner impedimentos inquietando con falsas razones, para que no pase
adelante; y propio del bueno dar ánimo y fuerzas, consolaciones, lágrimas, inspiraciones
y quietud, facilitando y quitando todos impedimentos, para que en el bien obrar proceda
adelante.
[316]
3ª regla. La tercera de consolación espiritual: llamo consolación cuando en el ánima
se causa alguna moción interior, con la cual viene la ánima a inflamarse en amor de su
Criador y Señor, y consecuente cuando ninguna cosa criada sobre la haz de la tierra puede
amar en sí, sino en el Criador de todas ellas.
Asimismo cuando lanza lágrimas motivas a amor de su Señor, ahora sea por el
dolor de sus pecados, o de la pasión de Cristo nuestro Señor, o de otras cosas
derechamente ordenadas en su servicio y alabanza; finalmente, llamo consolación todo
aumento de esperanza, fe y caridad y toda delicia interna que llama y atrae a las cosas
celestiales y a la propia salud de su ánima, aquietándola y pacificándola en su Criador
y Señor.
[317] 4ª regla. La cuarta de desolación espiritual: llamo desolación todo el
contrario de la tercera regla; así como oscuridad del ánima, turbación en ella, moción
a las cosas bajas y terrenas, inquietud de varias agitaciones y tentaciones, moviendo a
infidencia, sin esperanza, sin amor, hallándose toda perezosa, tibia, triste y como
separada de su Criador y Señor. Porque así como la consolación es contraria a la
desolación, de la misma manera los pensamientos que salen de la consolación son
contrarios a los pensamientos que salen de la desolación.
[318] 5ª regla. La quinta: en tiempo de desolación nunca hacer mudanza, mas
estar firme y constante en los propósitos y determinación en que estaba el día
antecedente a la tal desolación, o en la determinación en que estaba en la antecedente
consolación. Porque así como en la consolación nos guía y aconseja más el buen
espíritu, así en la desolación el malo, con cuyos consejos no podemos tomar camino para
acertar.
[319] 6ª regla. La sexta: dado que en la desolación no debemos mudar los
primeros propósitos, mucho aprovecha el intenso mudarse contra la misma desolación, así
como es en instar más en la oración, meditación, en mucho examinar y en alargarnos en
algún modo conveniente de hacer penitencia.
[320] 7ª regla. La séptima: el que está en desolación, considere cómo el
Señor le ha dejado en prueba en sus potencias naturales, para que resista a las varias
agitaciones y tentaciones del enemigo; pues puede con el auxilio divino, el cual siempre
le queda, aunque claramente no lo sienta; porque el Señor le ha abstraído su mucho
hervor, crecido amor y gracia intensa, quedándole también gracia suficiente para la
salud eterna.
[321] 8ª regla. La octava: el que está en desolación, trabaje de estar en
paciencia, que es contraria a las vejaciones que le vienen, y piense que será presto
consolado, poniendo las diligencias contra la tal desolación, como está dicho en la
sexta regla.
[322] 9ª regla. La nona: tres causas principales son porque nos hallamos
desolados: la primera es por ser tibios, perezosos o negligentes en nuestros ejercicios
espirituales, y así por nuestras faltas se aleja la consolación espiritual de nosotros;
la segunda, por probarnos para cuanto somos, y en cuánto nos alargamos en su servicio y
alabanza, sin tanto estipendio de consolaciones y crecidas gracias; la tercera, por darnos
vera noticia y conocimiento para que internamente sintamos que no es de nosotros traer o
tener devoción
crecida, amor intenso, lágrimas ni otra alguna consolación espiritual, mas
que todo es don y gracia de Dios nuestro Señor, y porque en cosa ajena no pongamos nido,
alzando nuestro entendimiento en alguna soberbia o gloria vana, atribuyendo a nosotros la
devoción o las otras partes de la espiritual consolación.
[323] 10ª regla. La décima: el que está en consolación piense cómo se
habrá en la desolación que después vendrá, tomando nuevas fuerzas para entonces.
[324] 11ª regla. La undécima: el que está consolado procure humillarse y
bajarse cuanto puede, pensando cuán para poco es en el tiempo de la desolación sin la
tal gracia o consolación. Por el contrario, piense el que está en desolación que puede
mucho con la gracia suficiente para resistir a todos sus enemigos, tomando fuerzas en su
Criador y Señor.
[325] 12ª regla. La duodécima: el enemigo se hace como mujer en ser flaco por
fuerza y fuerte de grado, porque así como es propio de la mujer, cuando riñe con algún
varón, perder ánimo, dando huida cuando el hombre le muestra mucho rostro; y por el
contrario, si el varón comienza a huir perdiendo ánimo, la ira, venganza y ferocidad de
la mujer es muy crecida y tan sin mesura; de la misma manera es propio del enemigo
enflaquecerse y perder ánimo, dando huida sus tentaciones, cuando la persona que se
ejercita en las cosas espirituales pone mucho rostro contra las tentaciones del enemigo
haciendo el propósito per diametrum(opuesto); y por el contrario, si la persona que se
excreta comienza a tener temor y perder ánimo en sufrir las tentaciones, no hay bestia
tan fiera sobre la haz de la tierra como el enemigo de natura humana, en prosecución de
su dañada intención con tan crecida malicia.
[326] 13ª regla. La terdécima: asimismo se hace como vano enamorado en querer
ser secreto y no descubierto: porque así como el hombre vano, que hablando a mala parte
requiere a una hija de un buen padre, o una mujer de buen marido, quiere que sus palabras
y suasiones sean secretas; y el contrario le displace mucho, cuando la hija al padre o la
mujer al marido descubre sus vanas palabras y intención depravada, porque fácilmente
colige que no podrá salir con la impresa comenzada: de la misma manera,
cuando el enemigo de natura humana trae sus astucias y persuasiones a la ánima
justa, quiere y desea que sean recibidas y tenidas en secreto; mas cuando las descubre a
su buen confesor o a otra persona espiritual, que conozca sus engaños y malicias, mucho
le pesa: porque colige que no podrá salir con su malicia comenzada,en ser descubiertos
sus engaños manifiestos.
[327] 14ª regla. La quatuordécima: assimismo se ha como un caudillo, para
vencer y robar lo que desea; porque así como un capitán y caudillo del campo, asentando
su real y mirando las fuerzas o disposición de un castillo, le combate por la parte más
flaca; de la misma manera el enemigo de natura humana, rodeando mira en torno todas
nuestras virtudes theologales, cardinales y morales; y por donde nos halla más flacos y
más necesitados para nuestra salud eterna, por allí nos bate y procura tomarnos.

|EREGLAS-2ªSEMANA
[328] REGLAS PARA EL MISMO EFECTO CON MAYOR DISCRECION DE SPIRITUS, Y
CONDUCEN MAS PARA LA SEGUNDA SEMANA.
[329] 1ª regla. La primera: proprio es de Dios y de sus ángeles en sus
mociones dar verdadera alegría y gozo spiritual, quitando toda tristeza y turbación, que
el enemigo induce; del cual es proprio militar contra la tal alegría y consolación
espiritual, trayendo razones aparentes, sutilezas y asiduas falacias.
[330] 2ª regla. La segunda: sólo es de Dios nuestro Señor dar consolación a
la ánima sin causa precedente; porque es propio del Criador entrar, salir, hacer moción
en ella, trayéndola toda en amor de la su divina majestad. Digo sin causa, sin ningún
previo sentimiento o conocimiento de algún objecto, por el cual venga la tal consolación
mediante sus actos de entendimiento y voluntad.
[331] 3ª regla. La tercera: con causa puede consolar al ánima así el buen
ángel como el malo, por contrarios fines: el buen ángel, por provecho del ánima, para
que crezca y suba de bien en mejor; y el mal ángel para el contrario, y adelante para
traerla a su dañada intención y malicia.
[332] 4ª regla. La cuarta: proprio es del ángel malo, que se forma sub angelo
lucis, entrar con la ánima devota, y salir consigo; es a saber, traer pensamientos buenos
y santos conforme a la tal ánima justa, y después, poco a poco, procura de salirse
trayendo a la ánima a sus engaños cubiertos y perversas intenciones.
[333] 5ª regla. La quinta: debemos mucho advertir el discurso de los
pensamientos; y si el principio, medio y fin es todo bueno, inclinado a todo bien, señal
es de buen ángel; mas si en el discurso de los pensamientos que trae, acaba en alguna
cosa mala o distraiga, o menos buena que la que el ánima antes tenía propuesta de hacer,
o la enflaquece o inquieta o conturba a la ánima, quitándola su paz, tranquilidad y
quietud que antes tenía, clara señal es proceder de mal espíritu, enemigo de nuestro
provecho y salud eterna.
[334] 6ª regla. La sexta: cuando el enemigo de natura humana fuere sentido y
conocido de su cola serpentina y mal fin a que induce, aprovecha a la persona que fue del
tentada, mirar luego en el discurso de los buenos pensamientos que le trajo, y el
principio de ellos, y cómo poco a poco procuró hacerla descender de la suavidad y gozo
espiritual en que estaba, hasta traerla a su intención depravada; para que con la tal
experiencia conocida y notada, se guarde para adelante de sus acostumbrados engaños.
[335] 7ª regla. La séptima: en los que proceden de bien en mejor, el buen
ángel toca a la tal ánima dulce, leve y suavemente, como gota de agua que entra en una
esponja; y el malo toca agudamente y con sonido y inquietud, como cuando la gota de agua
cae sobre la piedra; y a los que proceden de mal en peor, tocan los sobredichos espíritus
contrario modo; cuya causa es la disposición del ánima ser a los dichos ángeles
contraria o símil; porque cuando es contraria, entran con estrépito y con sentidos,
perceptiblemente; y cuando es símil, entra con silencio como en propia casa a puerta
abierta.
[336] 8ª regla. La octava: cuando la consolación es sin causa, dado que en
ella no haya engaño por ser de solo Dios nuestro Señor, como está dicho, pero la
persona espiritual, a quien Dios da la tal consolación, debe, con mucha vigilancia y
atención, mirar y discernir el propio tiempo de la tal actual consolación, del siguiente
en que la ánima queda caliente, y favorecida con el favor y reliquias de la consolación
pasada; porque muchas veces en este segundo tiempo por su propio discurso de
habitúalidades y consecuencias de los conceptos y juicios, o por el buen espíritu o por
el malo forma diversos propósitos y pareceres, que no son dados inmediatamente de Dios
nuestro Señor; y por tanto han menester ser mucho bien examinados, antes que se les dé
entero crédito ni que se pongan en efecto.

SOBRE-LAS-LIMOSNAS
[337] EN EL MINISTERIO DE DISTRIBUIR LIMOSNAS SE DEBEN GUARDAR LAS REGLAS
SIGUIENTES.
[338] 1ª regla. La primera: si yo hago la distribución a parientes o amigos o
a personas a quien estoy aficionado, tendré cuatro cosas que mirar, de las cuales se ha
hablado en parte en la materia de elección. La primera es que aquel amor que me mueve y
me hace dar la limosna, descienda de arriba, del amor de Dios nuestro Señor; de forma que
sienta primero en mí que el amor más o menos que tengo a las tales personas,
es por Dios, y que en la causa porque más las amo reluzca Dios.
[339] 2ª regla. La segunda: quiero mirar a un hombre que nunca he visto ni
conocido; y deseando yo toda su perfección en el ministerio y estado que tiene como yo
quería que él tuviese medio en su manera de distribuir, para mayor gloria de Dios
nuestro Señor y mayor perfección de su ánima; yo haciendo así, ni más ni menos,
guardaré la regla y medida que para el otro querría y juzgo ser tal.
[340] 3ª regla. La tercera: quiero considerar como si estuviese en el
artículo de la muerte, la forma y medida que entonces querría haber tenido en el oficio
de mi administración; y reglándome por aquella, guardarla en los actos de la mi
distribución.
[341] 4ª regla. La cuarta: mirando cómo me hallaré el día del juicio,
pensar bien cómo entonces querría haber usado de este oficio y cargo del ministerio; y
la regla que entonces querría haber tenido, tenerla ahora.
[342] 5ª regla. La quinta: cuando alguna persona se siente inclinada y
aficionada a algunas personas, a las cuales quiere distribuir, se detenga y rumien bien
las cuatro reglas sobredichas, examinando y probando su afección con ellas; y no dé la
limosna, hasta que conforme a ellas su desordenada afección tenga en todo quitada y
lanzada.
[343] 6ª regla. La sexta: dado que no hay culpa en tomar los bienes de Dios
nuestro Señor para distribuirlos, cuando la persona es llamada de nuestro Dios y Señor
para tal ministerio; pero en el cuánto y cantidad de lo que ha de tomar y aplicar para
sí mismo de lo que tiene para dar a otros, hay duda de culpa y exceso; por
tanto, se puede reformar en su vida y estado por las reglas sobredichas.
[344] 7ª regla. La séptima: por las razones ya dichas y por otras muchas,
siempre es mejor y más seguro, en lo que a su persona y estado de casa toca, quanta más
se cercenare y diminuyere, y quanta más se acercare a nuestro sumo pontífice, dechado y
regla nuestra, que es Christo nuestro Señor. Conforme a lo cual el tercero concilio
Cartaginense (en el cual estuvo santo Agustín) determina y manda que la suppeléctile del
obispo sea vil y pobre. Lo mismo se debe considerar en todo modos de vivir, mirando y
proporcionando la condición y estado de las personas; como en matrimonio tenemos ejemplo
del Santo Joaquín y de Santa Ana, los cuales partiendo su hacienda en tres partes, la
primera daban a pobres, la segunda al ministerio y
servicio del templo, la tercera tomaban para la sustentación de ellos mismos y
de su familia.

SOBRE-ESCRUPULOS
[345] PARA SENTIR Y ENTENDER ESCRUPULOS Y SUASIONES DE NUESTRO ENEMIGO,
AIUDAN LAS NOTAS SIGUIENTES.
[346] 1ª nota. La primera: llaman vulgarmente escrúpulo, el que procede de
nuestro propio juicio y libertad, es a saber, cuando yo liberalmente formo ser pecado lo
que no es pecado; así como acaece que alguno después que a pisado una cruz de paja
accidentalmente, forma con su propio juicio que a pecado; y éste es propiamente juicio
erróneo y no proprio escrúpulo.
[347] 2ª nota. La segunda: después que yo he pisado aquella cruz, o después
que he pensado o dicho o hecho alguna otra cosa, me viene un pensamiento de fuera que he
pecado; y por otra parte me parece que no he pecado, también siento en esto turbación;
es a saber, en cuanto dudo y en cuánto no dudo; éste tal es propio escrúpulo y
tentación que el enemigo pone.
[348] 3ª nota. La tercera: el primer escrúpulo de la primera nota es mucho de
aborrecer, porque es todo error; mas el segundo de la segunda nota, por algún espacio de
tiempo no poco aprovecha al ánima que se da a espirituales ejercicios: antes en gran
manera purga y limpia a la tal ánima, separándola mucho de toda apariencia de pecado,
justa illud Gregorii: bonarum mentium est ibi culpam cognoscere, ubi culpa nulla est.
[349] 4ª nota. La quarta: el enemigo mucho mira si una ánima es gruesa o
delgada; y si es delgada, procura de más la adelgazar en extremo, para más la turbar y
desbaratar; verbi gracia, si vee que una ánima no consiente en sí peccado mortal ni
venial ni apariencia alguna de pecado deliberado, entonces el enemigo, cuando no puede
hacerla caer en cosa que parezca pecado, procura de hacerla formar pecado adonde no es
pecado, asís como en una palabra o pensamiento mínimo; si la ánima es gruesa, el
enemigo procura de
engrosaría más, verbi gracia, si antes no hacía caso de los pecados
veniales, procurará que de los mortales haga poco caso, y si algún caso hacía antes,
que mucho menos o ninguno haga ahora.
[350] 5ª nota. La quinta: la ánima que desea aprovecharse en la vida
espiritual, siempre debe proceder contrario modo que el enemigo procede, es a saber, si el
enemigo quiere engrosar la ánima, procure de adelgazarse; asimismo si el enemigo procura
de atenuarla para traerla en extremo, la ánima procure solidarse en el medio para en todo
quietarse.
[351] 6ª nota. La sexta: cuando la tal ánima buena quiere hablar o obrar
alguna cosa dentro de la Iglesia, dentro de la inteligencia de los nuestros mayores, que
sea en gloria de Dios nuestro Señor, y le viene un pensamiento o tentación de fuera,
para que ni hable ni obre aquella cosa, trayéndole razones aparentes de vana gloria o de
otra cosa, etc.; entonces debe de alzar el entendimiento a su Criador y Señor; y si ve
que es su debido servicio o a lo menos no contra, debe hacer perdiametrum(Lo opuesto
totalmente) contra la tal tentación, iusta
Bernardum eidem respondentem: nec propter te incepi nec propter te finiam.

SENTIR-EN-LA-IGLESIA
[352] PARA EL SENTIDO VERDADERO QUE EN LA IGLESIA MILITANTE DEBEMOS TENER, SE
GUARDEN LAS REGLAS SIGUIENTES.
[353] 1ª regla. La primera: dispuesto todo juicio, debemos tener ánimo
aparejado y pronto para obedecer en todo a la vera esposa de Christo nuestro Señor, que
es la nuestra santa madre Iglesia jerárquica.
[354] 2ª regla. La segunda: alabar el confesar con sacerdote y el recibir del
santísimo sacramento una vez en el año, y mucho más en cada mes, y mucho mejor de ocho
en ocho días, con las condiciones requeridas y debidas.
[355] 3ª regla. La tercera: alabar el oír misa a menudo, asimismo cantos,
salmos y largas oraciones en la iglesia y fuera de ella; asimismo horas ordenadas a tiempo
destinado para todo oficio divino y para todas oración y todas horas canónicas.
[356] 4ª regla. La cuarta: alabar mucho religiones, virginidad y continencia,
y no tanto el matrimonio como ningunas de estas.
[357] 5ª regla. La quinta: alabar votos de religión, de obediencia, de
pobreza, de castidad y de otras perfecciones de supererogación; y es de advertir que como
el voto sea cerca las cosas que se allegan a laperfección evangélica, en las cosas que
se alejan de ella no se debe hacer voto, así como de ser mercader o ser casado,
etcétera.
[358] 6ª regla. Alabar reliquias de santos, haciendo veneración a ellas, y
oración a ellos: alabando estaciones, peregrinaciones, indulgencias, perdonanzas,
cruzadas y candelas encendidas en las iglesias.
[359] 7ª regla. Alabar constituciones cerca ayunos y abstinencias, así como
cuaresmas, cuatro témporas,vigilias, viernes y sábado; asimismo penitencias no solamente
internas, mas aun externas.
360] 8ª regla. Alabar ornamentos y edificios de iglesias; asimismo imágenes,
y venerarlas según que representan.
[361] 9ª regla. Alabar, finalmente todos preceptos de la Iglesia, teniendo
ánimo pronto para buscar
razones en su defensa y en ninguna manera en su ofensa.
[362] 10ª regla. Debemos ser más prontos para abonar y alabar así
constituciones, recomendaciones como costumbres de nuestros mayores; porque dado que
algunas no sean o no fuesen tales, hablar contra ellas, quiera predicando en público,
quiera platicando delante del pueblo menudo, engendrarían más murmuración y
escándalo que provecho; y así se indignarían el pueblo contra sus mayores,
quiera temporales, quiera espirituales. De manera que así como hace daño el hablar mal
en ausencia de los mayores a la gente menuda, así puede hacer provecho hablar de las
malas costumbres a las mismas personas que pueden remediarlas.
363] 11ª regla. Alabar la doctrina positiva y escolástica; porque así como
es más propio de los doctores positivos, así como de San Hierónimo, Sant Augustín y de
Sant Gregorio, etc., el mover los afectos para en todo amar y servir a Dios nuestro
Señor; así es más propio de los escolásticos, así como de Santo Thomás, Sant
Bonaventura y del Maestro de las sentencias, etc., el definir o declarar para nuestros
tiempos de las cosas necesarias a la salud eterna, y para más impugnar y declarar todos
errores y todas falacias.

Porque los doctores escolásticos, como sean más modernos, no solamente se
aprovechan de la vera
inteligencia de la Sagrada Escritura y de los positivos y santos doctores; mas
aun siendo ellos iluminados y esclarecidos de la virtud divina, se ayudan de los
concilios, cánones y constituciones de nuestra santa madre Iglesia.
[364] 12ª regla. Debemos guardar en hacer comparaciones de los que somos vivos
a los bienaventurados pasados, que no poco se yerra en esto, es a saber, en decir: éste
sabe más que San Agustín, es otro o más que San Francisco, es otro San Pablo en bondad,
santidad, etc.
[365] 13ª regla. Debemos siempre tener para en todo acertar, que lo blanco que
yo veo, creer que es negro, si la Iglesia jerárquica así lo determina, creyendo que
entre Christo nuestro Señor, esposo, y la Iglesia su esposa, es el mismo espíritu que
nos gobierna y rige para la salud de nuestras ánimas, porque por el mismo Espíritu y
Señor nuestro, que dio los diez Mandamientos, es regida y gobernada nuestra santa madre
Iglesia.
[366] 14ª Dado que sea mucha verdad que ninguno se puede salvar sin ser
predestinado y sin tener fe y gracia, es mucho de advertir en el modo de hablar y
comunicar de todas ellas.
67] 15ª No debemos hablar mucho de la predestinación por vía de costumbre;
mas si en alguna manera y algunas veces se hablare, así se hable que el pueblo menudo no
venga en error alguno, como algunas veces suele, diciendo: Si tengo de ser salvo o
condenado, ya está determinado, y por mi bien hacer o mal, no puede ser ya otra cosa; y
con esto entorpeciendo se descuidan en las obras que conducen a la salud y provecho
espiritual de sus ánimas.
[368] 16ª De la misma forma es de advertir que por mucho hablar de la fe y con
mucha intensión, sin alguna distinción y declaración, no se dé ocasión al pueblo para
que en el obrar sea torpe y perezoso, quiera antes de la fe formada en caridad o quiera
después.
[369] 17ª Asimismo no debemos hablar tan largo instando tanto en la gracia,
que se engendre veneno para quitar la libertad. De manera que de la fe y gracia se puede
hablar cuanto sea posible mediante el auxilio divino, para mayor alabanza de la su divina
majestad, mas no por tal suerte ni por tales modos, mayormente en nuestros tiempos tan
periculosos, que las obras y líbero arbitrio reciban detrimento alguno o por nihilo se
tengan.
[370] 18ª Dado que sobre todo se ha de estimar el mucho servir a Dios nuestro
Señor por puro amor,
debemos mucho alabar el temor de la su divina majestad; porque no solamente el
temor filial es cosa pía y santísima, más aun el temor servil, donde otra cosa mejor o
más útil el hombre no alcance, ayuda mucho para salir del pecado mortal; y salido
fácilmente viene al temor filial, que es todo acepto y grato a Dios nuestro Señor, por
estar en uno con el amor divino.
FINIS