En relacin con la gracia santificante y con las virtudes teologales y morales, se
reciben los "dones" del Espritu, a modo de "hbitos" o
"disposiciones permanentes que hacen al hombre dcil para seguir los impulsos del
Espritu Santo", as como "completan y llevan a su perfeccin las
virtudes" Las virtudes cristianas quedan reforzadas,
tambin en el sentido de mayor espontaneidad. Se enumeran los siguientes: sabidura,
entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios (cfr. Is 11,1-3;
61,1ss; cfr. Lc 4,18). As se participa de la plenitud filial de Cristo (Rom 8,14.17).
"Los dones estn ligados entre s en la caridad, de suerte que el que posea la
caridad, posee todos los dones del Espritu Santo, y ninguno de ellos puede permanecer en
un alma sin caridad" (Santo Toms, I-II, q.68, a.5)
El don de la sabidura refuerza la caridad, a modo de conocimiento amoroso
de Dios y de experiencia sapiencial. El don del entendimiento ayuda a profundizar
la fe, a modo de sintona con la unidad armnica de todo el mensaje y misterio de
Cristo. El don del consejo refuerza la prudencia, a modo de serenidad y equilibrio
para iluminar las situaciones difciles. El don de la fortaleza refuerza la
esperanza como abandono confiado, magnnimo, filial y activo en manos de Dios. El don
de la ciencia comunica a la fe una nueva perspectiva a modo de armona entre todas
las verdades reveladas. El don de la piedad acenta la actitud filial hacia Dios y
fraterna para con los hermanos, comunicando a la virtud de la justicia un sentido de
misericordia. El don del temor de Dios, mientras ayuda a la virtud de la templanza
moderando deseos y temores, viene a ser un resumen de todas las virtudes y dones, como
actitud filial que quiere complacer al padre en todo (temor filial).
La venida del Espritu Santo en las primeras comunidades cristianas manifest que sus
dones eran para todos cuantos aceptaran con fe el mensaje de Jess (Hech 2,38).
Por esto comunic a los creyentes la audacia de evangelizar (Hech 4,31). En la
casa de Cornelio, Pedro pudo constatar que "el don del Espritu Santo se haba
derramado tambin sobre los gentiles" (Hech 10,45).
Lectura de documentos: LG 4, 7-8,12, 59; AG 4; GS 38;
Los "frutos" del Espritu Santo son los actos procedentes de
los dones del mismo Espritu. En ellos se muestran, a modo de perfeccin espiritual,
los efectos de la presencia y accin del Espritu, "como primicias de la vida
eterna"
"Si vivimos segn el Espritu, hemos de actuar de acuerdo
al Espritu... Son conocidas por todos las obras que proceden de nuestro egosmo:
fornicacin, impurezas, libertinaje, odios, discordias, envidias, embriaguez..." En
cambio "Los frutos del Espritu son amor, paz, gozo, paciencia, ternura, bondad,
fidelidad, no-violencia, sobriedad; contra estas cosas no puede existir ninguna ley."
(Ga 5,19ss)
Se suelen enumerar doce frutos del Espritu, siguiendo el texto
paulino de la Vulgata, aunque el nmero no es exhaustivo: caridad, gozo, paz, paciencia,
benignidad, bondad, longanimidad, mansedumbre, fe, modestia, continencia y castidad (Gal
5,22-23). En estas actitudes o "pefecciones" el cristiano se muestra testigo de
las bienaventuranzas y del mandato del amor, transparentando las caractersticas del
mensaje evanglico.
Lectura de documentos: LG 4, 39

