de San Ignacio pidiendo
generosidad
Seor, ensame a ser
generoso.
Ensame a servirte como t mereces;
a dar sin contar el costo;
a luchar sin reparar en las heridas,
a laborar sin buscar descanso,
a trabajar sin pedir recompensa,
si no es el saber que cumplo tu voluntad.
( Parafraseado por David L. Fleming, S.J).
Toma, Seor, y Recibe
Toma, Seor y recibe
toda mi libertad;
mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad.
Cuanto tengo y poseo,
T me lo diste, y a T Seor te lo torno.
Todo es tuyo; dispone de ello segn tu voluntad.
Dame tu amor y gracia, que esto me basta sin que te pida otra cosa.
San Ignacio. Final de los
Ejercicios Espirituales.
Oracin de un primer Jesuita
Con gran devocin y una ms sentida piedad,
espero y suplico, Oh Seor, que me sea concedido
ser siervo y ministro de Cristo el consolador,
ser ministro de Cristo el redentor,
ser ministro del Cristo que sana,
el liberador, el enriquecedor, el fortalecedor.
Ser capaz a travs de ti, de ayudar a muchos
de llevarles luz no slo para sus almas,
sino tambin para sus cuerpos,
y de llevarles por igual otros beneficios pare el cuerpo y alma
a todos y cada uno de mis prjimos.
esto lo pido por Cristo nuestro Seor. Amn.
Beato Pedro Faber, S.J. de
sus memorias.
Ensame a escuchar
Ensame a escuchar, oh Dios,
a los que estn ms cerca,
mi familia, mis amigos, y mis compaeros de trabajo.
Aydame a ser consciente de que, cualquiera que sean las
palabras que oiga, el mensaje:
"Acptame como soy. Escchame."
Ensame a escuchar, oh, Dios compasivo,
a los que estn lejos
el susurro de los desamparados,
la splica de los abandonados,
el llanto de los angustiados.
Ensame a escuchar, oh Dios, oh Madre
a m mismo.
Aydame a tener menos miedo
y a confiar en la voz dentro de m
en lo ms profundo de m.
Ensame a escuchar, Espritu Santo,
a tu voz
en el trabajo y en el aburrimiento,
en la certidumbre y en la duda,
en el ruido y en el silencio.
Ensame, Seor, a escuchar. Amn.
Adaptado por John Veltri. S.J.
ORACIN DE CLEMENTE IX
Creo, Seor: fortalece mi fe; espero, Seor: asegura mi esperanza; te amo, Seor:
inflama mi amor; psame, Seor: aumenta mi arrepentimiento.
Te adoro como a primer principio, te deseo como a ultimo fin, te alabo como a bienhechor
perpetuo, te invoco como a defensor propicio.
Dirgeme con tu sabidura, cntenme con tu justicia, consulame con tu clemencia,
protgeme con tu poder.
Te ofrezco, Dios mo, mis pensamientos para pensar en Ti, mis palabras para hablar de Ti,
mis obras para obrar segn tu voluntad, mis trabajos para padecerlos por Ti.
Quiero lo que Tu quieras, lo quiero porque lo quieres, lo quiero como lo quieres, lo
quiero en cuanto lo quieres.
Te ruego, Seor, que alumbres mi entendimiento, abrases mi voluntad, purifiques me cuerpo
y santifiques mi alma.
No me inficione la soberbia, no me altere la adulacin, no me engae el mundo, no me
prenda en sus redes el demonio.
Concdeme la gracia de depurar la memoria, refrenar la lengua, recoger la vista,
mortificar los sentidos.
Llore las iniquidades pasadas, rechace las tentaciones futuras, corrija las inclinaciones
viciosas, cultive las virtudes que me son necesarias.
Concdeme, Dios mo, amor a Ti, odio al pecado, celo del prjimo, desprecio del mundo.
Haced que procure obedecer a los superiores, atender a los inferiores, favorecer a los
amigos, perdonar a los enemigos.
Venza el deleite con la mortificacin, la avaricia con la largueza, la ira con la
mansedumbre, la tibieza con el fervor.
Hazme prudente en las determinaciones, constante en los peligros, paciente en las
adversidades, humilde en las prosperidades.
Haz, Seor, que sea en la oracin fervoroso, en la comida sobrio, en el cumplimiento de
mis deberes, diligente, en los propsitos, constante.
Concdeme que trabaje por alcanzar la santidad interior, la modestia exterior, una
conducta ejemplar, un proceder arreglado.
Que me aplique con diligencia a domar la naturaleza, a corresponder a la gracia, a guardar
tu ley y merecer mi salvacin.
Que consiga la santidad, con la confesin sincera de mis pecados, con la participacin
devota del Cuerpo de Cristo, con el continuo recogimiento del espritu, con la pura
intencin del corazn.
Dame a conocer, Dios mo, cuan frgil es lo terreno, cuan grande lo celestial y divino,
cuan breve lo temporal, cuan duradero lo eterno.
Dame que me prepare para la muerte, que tema el juicio, que evite el infierno y que
obtenga la gloria del paraso.
Por Nuestro Seor Jesucristo. As sea.
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